Una mujer de 32 años murió ayer cosida a cuchilladas a manos de su marido, de 39, que después se quitó la vida ahorcándose. Este nuevo episodio de violencia doméstica ocurrió en un lujoso chalé de la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada, donde el hombre trabajaba como chófer de los dueños del inmueble.
Fuentes próximas a la investigación explicaron que sobre las 11.00 horas una de las empleadas de hogar del chalé encontró los cadáveres de F. F. C. y de su mujer M. E. R. F., ambos de nacionalidad boliviana. Informada la dueña de la casa, esta avisó a los vigilantes de la urbanización Villafranca del Castillo.
Los primeros en llegar al chalé, en el número 130 de la calle Malpica, fueron los efectivos del 112-SUMA, que solo pudieron «certificar las muertes violentas y notificarlo a la Guardia Civil», según explicó uno de los facultativos, Vicente Sánchez-Brunete.
El cuerpo de la víctima presentaba varias heridas de arma blanca y estaba tendido en un charco de sangre. En otra estancia próxima fue hallado el cadáver del hombre, ahorcado con los cordones de las cortinas.
Durante la inspección, los agentes del instituto armado localizaron cerca del cadáver del presunto asesino un cuchillo de cocina con restos de sangre y una carta, en la que supuestamente daba cuenta de los motivos del crimen.
Posible separación
El alcalde de Villanueva de la Cañada, Luis Partida, explicó que el inmigrante llevaba un mes y medio contratado a prueba como chófer. La mujer, que había llegado a España a finales de octubre, solía acudir con frecuencia a visitarle al domicilio.
Según las primeras pesquisas, la pareja tenía tres hijos en Bolivia. Una de las hipótesis apunta a que las desavenencias del matrimonio podrían estar causadas porque ella pretendía separarse, por lo que habría viajado a España. Las mismas fuentes aseguraron que no existían denuncias por malos tratos entre el matrimonio.
Este es el séptimo caso de violencia de género registrado desde principios de año y el primero que tiene lugar en la Comunidad de Madrid. Otras tres mujeres fallecieron en Andalucía, una en el País Vasco, una en Aragón y una en Baleares.