Esquerra Republicana de Catalunya avisó a los socialistas de que dejarán ser «socio» parlamentario «preferente» ante el acuerdo alcanzado por el presidente del Gobierno y el líder de CiU sobre la reforma estatutaria. El secretario general de los republicanos, Joan Puigcercós, advirtió que a partir de ahora su grupo «no apoyará gratis» los proyectos gubernamentales ni las iniciativas legislativas del PSOE.
El 'número dos' de ERC acusó al presidente de CiU, Artur Mas, de «someter los intereses de Cataluña a su programa electoral» de cara a las próximas elecciones y de «subordinar a Madrid los intereses de Cataluña». Puigcercós verbalizó el malestar de su formación al verse relegada por el Gobierno de Zapatero que primó la búsqueda del acuerdo con CiU, pese a estar en la oposición al Ejecutivo de Maragall.
Esta incomodidad y el cambio de actitud en el Congreso no traerá aparejadas otras consecuencias para el tripartito catalán porque ERC, dijo el dirigente republicano, defenderá una postura de «responsabilidad» y «cumplirá hasta el final» el acuerdo de legislatura con el PSC e Iniciativa per Catalunya porque «una cosa es el Gobierno y otra el Estatuto». Recomendó que «nadie sufra porque seremos consecuentes» e insistió en que el pacto de los socialistas con CiU puede tener consecuencias.