Los presidentes de las Asociaciones de Defensa Sanitaria (ADS) comarcales de ovino y vacuno, José Castedo Bobillo y Diego Hernández Rodríguez, presentarán una queja formal ante el Procurador del Común por la discriminación que sufre Sanabria y Carballeda por parte de las Administraciones central y regional en relación con el mapa de la sequía y las compensaciones arpobadas.
Las ADS enviarán la petición de inclusión de este territorio en el mapa de la sequía tanto al subdelegado del Gobierno, Carlos Hernández, como al director general de Producción Agropecuaria, Baudilio Fernández. Las dos ADS apoyarán además las acciones de las dos organizaciones profesionales mayoritarias en la comarca.
Las ADS de Sanabria y Carballeda agrupan al 90 % de los ganaderos en activo, con un total de 260 socios. Uno de los argumentos de peso que esgrime el colectivo consiste en que las pérdidas alcanzadas el pasado año con la sequía superan con creces el 30%, mínimo exigido por las administraciones para acceder a las ayudas. Entre las conclusiones, las agrupaciones señalan la discriminación hacia esta comarca, «ya que otras que han recibido estas ayudas por sequía han disfrutado de una pluviometría superior a la de sanabria Carballeda».
Contradicciones
Además de exceder el 30% de pérdidas, «tal exclusión no ha tenido otra motivación que la falta de voluntad política», afirman. Además, ponen de manifiesto las decisiones contradictorias de la propia Administración regional. Así, la Junta remitió a los ayuntamientos de la comarca, a través de la Delegación, una circular con fecha de 17 de mayo donde solicitaba la relación de obras necesarias para suministrar agua a la ganadería por la grave escasez.
Esta circular se remitía con carácter urgente «y aún hoy, a finales de enero, estamos esperando las obras prometidas». La Junta preveía además «una campaña contra incendios forestales ardua y devastadora, tal y como aconteció». La prohibición recayó en la ejecución de obras y trabajos silvopastorales en zonas de alto riesgo de incendio por la sequía y se suspendió la campaña de quemas autorizadas.
La falta de agua ha hecho estragos en la obtención de pasto, que impidió hacer acopio suficiente para el invierno. Los ganaderos compraron más forraje y cereales que en campañas anteriores al triple del precio. Los afectados remitieron al delegado de la Junta una recopilación de fotografías de charcas, abrevaderos, arroyos y ríos secos.