Fomento estudia actualmente una modificación del proyecto de la ronda norte de Zamora, según indicó ayer el subdelegado del Gobierno, que calificó los cambios de «pequeños retoques». Se trata -explicó- de reformas técnicas en los accesos desde la vía principal a las áreas de servicio de uno y otro lado de la calzada.
Con todo, el proyecto de la variante estará terminado y aprobado este año, anunció Carlos Hernández, quien, incluso, prevé que el proyecto esté también adjudicado dentro de esta anualidad.
La circunvalación de la capital conectará la A-11 con la autovía en la N-630 antes de la entrada en la ciudad, una infraestructura imprescindible para desviar el tráfico pesado que circula en los ejes este-oeste y norte-sur. Según datos de Fomento, un 15% de los vehículos que llegan a Zamora procedentes de la N-122 en dirección Valladolid son vehículos de gran tonelaje.
Hasta ahora, todo el tráfico que transita por la A-11 y la N-122 se ve obligado a atravesar las calles del centro. La falta de espacio en las rotondas hace que los camiones ni siquiera puedan utilizar la avenida de Cardenal Cisneros y tengan que atravesar por pleno casco, como La Marina, Alfonso IX, plaza de Alemania y Ronda de la Feria.
El coste total previsto para la circunvalación es de 20.600.000 euros y es una de las vías para que las que se ha reclamado la mayor urgencia. Con esta intención se presentó una de las enmiendas del PP a los Presupuestos Generales del Estado, en la que se pedía un incremento de la partida en ocho millones de euros. El alcalde subrayó que esta ronda es esencial para desviar el tráfico de más de doscientos vehículos pesados que atraviesan la ciudad.