Aníbal Cavaco Silva es el vencedor de las elecciones presidenciales portuguesas que se celebraron ayer domingo en un clima de tranquilidad y con una importante abstención, aunque menor de la prevista. Los sondeos realizados por distintos medios de comunicación a pie de urna daban la mayoría absoluta al líder del centroderecha luso, con una horquilla que variaba entre el 50,4% y el 56,1%. A media que se fueron escrutando los primeros votos estas perspectivas se cumplían. Con más de la mitad de los votos escrutados a Cavaco Silva le correspondían el 56,1%. De confirmarse este resultado, no sería necesaria una segunda vuelta.