El desencuentro entre el Ayuntamiento de León y una gran mayoría de los vecinos que viven en el barrio del Polígono X de la capital sigue en pie debido a la rotonda que el Consistorio pretende realizar para encauzar el tráfico próximo a esta zona. Mañana está prevista una manifestación vecinal para expresar su oposición a la obra.
Esa protesta podría haberse evitado si ayer se hubiera producido algún tipo de acercamiento en la reunión que se produjo en el propio ayuntamiento, entre varios representantes de estos vecinos y la concejala de urbanismo, María José Alonso. Los residentes en las proximidades de donde se quiere hacer la rotonda creen que esta obra puede provocar un foco de inseguridad vial innecesario, porque ahora mismo el barrio no tiene problemas de circulación y con su puesta en marcha, el volumen de vehículos que pasarán por sus calles va a aumentar notablemente, lo cual repercutirá en la calidad de vida de la zona.Por eso, están empeñados en demostrarle a los responsables del Consistorio
que la obra solo puede provocar perjuicios que serán imposibles de compensar con los beneficios que pueda suponer en otros aspectos.
En cambio, el alcalde, Mario Amilivia, defiende que se realice esta obra que afecta a la avenida de Europa, porque asegura que va a aliviar notablemente el tráfico que soporta la entrada a la ciudad desde la carretera de Valladolid. El edil leonés, se ha dirigido por carta a los vecinos del barrio para convencerles de la necesidad de realizar esta reforma comprometiéndose a no convertir en vías rápidas determinadas calles del barrio que actualmente soportan un tráfico moderado, para evitar que la zona se sature de vehículos.
A pesar de que la manifestación de mañana sigue en pie y se va a celebrar, desde el Consistorio se confía en que la mayoría de los vecinos recapaciten con las explicaciones que se han ofrecido sobre las características de la obra. El propio alcalde ha anunciado que se personará en el barrio próximamente para contar de viva voz cuáles son los proyectos municipales para esta rotonda.
Daños en los comercios
En cambio, en el extremo opuesto de la capital leonesa, los vecinos pertenecientes al barrio del Crucero no ven llegar el momento en que esté terminada la construcción de otra rotonda que tendrá como misión aliviar el tráfico que sufre esta zona periférica de la ciudad.
Para ver cómo marcha la ejecución de la obra, el alcalde de León se desplazó hasta allí en la jornada de ayer y, tras conversar con los responsables de la empresa constructora, confirmó que en el próximo mes de marzo se podrá inaugurar la nueva glorieta del Crucero.
Los comerciantes aseguran que las obras están provocando repercusiones en sus negocios, pero esperan con ansiedad a que se solucionen los atascos de circulación habituales hasta ahora en este punto de la ciudad.
La obra cuenta con financiación del Fondo de Cooperación Local de la Junta de Castilla y León y tiene un presupuesto cercano al millón de euros, que servirá para facilitar los accesos a las proximidades del Parador San Marcos y otros edificios emblemáticos de la ciudad leonesa, próximos a esta zona. Cuando se termine, en el centro de la rotonda se instalará un pináculo réplica de los que existen en la catedral de León, en honor al Camino de Santiago, cuyo trayecto atraviesa gran parte de la capital.
Además, el pináculo también compartirá su protagonismo dentro de la nueva rotonda con un monolito que se levantará para homenajear la figura mítica de los ferroviarios, una actividad histórica en la ciudad leonesa.