Irán lanzó ayer una nueva advertencia a Occidente sobre una posible crisis petrolera mundial si se le aplican sanciones por su controvertido programa nuclear. «En caso de sanciones, otros países podrían sufrir, al igual que Irán», declaró el ministro iraní del Petróleo, Davud Danesh-Jafari.
«Una de las consecuencias será el desencadenamiento de una crisis en el sector petrolero y, especialmente, un aumento del precio del crudo», agregó Jafari que, sin embargo, no hizo referencia a una interrupción o limitación de las exportaciones petroleras iraníes en caso de sanciones. «No se dan las condiciones para convocar el Consejo de Seguridad porque Irán no ha hecho nada ilegal», aseguró el ministro, que calificó de «amenaza» la presión occidental de enviar a Teherán ante el máximo órgano de Naciones Unidas.
Exportación de crudo
Jafari reiteró que «si el caso iraní no es enviado ante el Consejo de Seguridad, ellos (los países occidentales) podrán supervisar nuestras actividades nucleares y también evitar la crisis que podría desencadenarse a raíz de sanciones contra Irán». Segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Irán produce alrededor de cuatro millones de barriles de crudo al día de los que s0lo exporta 2,4 millones.
La velada amenaza del responsable del Petróleo se produjo después de que Ali Larijani, responsable de las negociaciones nucleares iraníes y secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, declarase que su país está abierto a un compromiso con Occidente en la actual crisis nuclear.
Estados Unidos y la Unión Europea no confían en la apertura iraní y mantienen su presión para que Teherán sea enviado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.