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Viernes, 20 de enero de 2006
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Primeros médicos vallisoletanos
EL decir que algo es más antiguo o más moderno, cuando retrocedemos a los siglos medievales, son ganas de meterse en conflictos. La documentación de aquellas épocas es escasa en general y más en unos lugares que en otros, así podríamos asegurar que la más antigua Facultad de Medicina de la península fue tal o cual otra, debido a que se conserva una escritura de ella que lo acredita, pero ello no querría decir que no las hubiera también, más antiguas, coetáneas o más modernas, en otras partes. En este sentido el antiguo reino de Aragón, con sus distintas regiones, nacionalidades o naciones -los políticos dirán- lleva ventaja a Castilla en que conserva una notable documentación antigua que por aquí se nos perdió, probablemente por considerar en algún momento que no tenía valor ni mérito. Somos pobres, en comparación con el reino de Aragón, en documentación medieval, pero muy ricos, sin embargo, en escrituras a partir de finales del XV y comienzos del XVI.

La Universidad de Valladolid es partícipe de dicha riqueza gracias a una larga lista de archiveros -actualmente lo es Ángeles Moreno López- y a un clima privilegiado, frío y seco. Los esmeros de los unos y las características del otro han conservado hasta traerlo a nuestros días un privilegio del rey de Enrique III en el que se habla de una cátedra de medicina dada al maestre Domingo, físico, el cual, mientras no aparezca otro, es el documento más antiguo existente relativo a la enseñanza de la medicina, según modo de Facultad, o Estudios Mayores, de las Universidades tradicionales españolas, y al referirme a las Universidades tradicionales quiero decir Universidades de las de toda la vida, de las que han mantenido su trayectoria por cientos de años, dejando aparte a las nuevamente creadas en los últimos veinte años y a las resucitadas tras siglos de desaparición del mapa.

Lérida sería la más antigua en términos absolutos, puesto que, como Valladolid, puede presentar documentos palpables y legibles de catedráticos que en ella extendieron las enseñanzas del arte médico en su caso en torno a 1310. Un maestre Bernat Bonhora que se sospecha fuese judío.

¿Fue Lérida la primera, la más antigua? Ya lo hemos comentado. Nada es verdad, nada es mentira, todo depende de que hayan quedado papeles o no.

Porque Valladolid, sin ir más lejos, no los tiene que muestren que aquí se enseñaba la medicina en el siglo XIV; papeles no, pero sí constancia de figuras tan importantes -mucho más que el honrado maestre Bernat- que no sería descabellado suponer que, además de practicar el oficio y escribir libros, se dedicasen a la enseñanza de la materia.

El más importante un judío -como el leridano- llamado Alfonso de Valladolid a quien Lorenzo Rubio González, hace ya algunos años, dedicó un artículo en la 'Revista de Folklore' dirigida por Joaquín Díaz, con el título 'Alfonso de Valladolid, el primer escritor local (1270-1346)'.

¿Es la de Valladolid la facultad más antigua, por cuanto puede presumir de un documento original de 1404 que otras no tienen? ¿Puede decirse que Alfonso de Valladolid es el primer escritor local? Alfonso de Valladolid, antes de elegir ese nombre, se llamaba Rabí Abner y Alonso de Burgos, porque al parecer había nacido en la Caput Castellae. Pero si el quiso llamarse «de Valladolid» y aquí asentó como médico y escribió sus cosas ¿Primer escritor de Valladolid? ¿Primer escritor de Burgos?

El citado Lorenzo Rubio da cumplida cuenta de sus obras, así que no vamos a exponerlas aquí; quien quiera enterarse acuda al mencionado artículo de la 'Revista de Folklore'. Verá por él que el escritor Ambrosio de Morales, autor del 'Libro de las Antigüedades de las ciudades de España' y de un 'Viaje de Ambrosio Morales a los reynos de Galicia y Principado de Asturias' consultó un manuscrito del 'Libro de las batallas de Dios' de Alonso en la librería del antiguo monasterio de San Benito.

Un primer Alonso de Valladolid, porque hubo al menos otro de idéntico nombre que, junto con un Juan de Valladolid, ejerció de médico de don Lope de Mendoza, arzobispo de Santiago de Compostela entre 1399 y 1445.

¿Valladolid, de Valladolid? Pues serían también, ambos de, Valladolid, o reconvertidos en vallisoletanos, como el anterior Rabí Abner, alias Alonso de Burgos. Médicos interesantes. A este Alonso de Valladolid el segundo se le debe un tratadillo sobre la peste escrito en torno a 1437, que ha sido considerado 'el primer tratado castellano original sobre el tema de las epidemias'.

¿La facultad más antigua de las tradicionales? ¿El primer escritor de Valladolid? ¿Fue el primer tratado original sobre pestes escrito, en castellano, a las orillas de un Pisuerga que estos días enturbia su ceño al vernos pasar? Al menos, si estos médicos no fueron los primeros de Valladolid, sí fueron tales que dejaron huella e influjo más allá de sus fronteras nacionales. Gente importante. Y al hablar de gente importante no puedo dejar de recordar a otro judío. Más o menos cuando Alonso el primero ejercía de médico en Valladolid, era enterrado en Peñafiel - año 1305 - Yosef Gikatilla, uno de los grandes maestros universales de la cábala.



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