El Ayuntamiento ordenó el pasado miércoles el desalojo inmediato de las ocho viviendas del número 7 de la calle Duque de Lerma y dio un plazo de quince días a sus propietarios para ejecutar la reforma de la pared medianera con el patio del colegio Niño Jesús. La falta de entendimiento entre los dueños -algunos pretenden declararlo en ruina y otros quieren que siga en pie- paraliza las obras de momento e incluso una de las propietarias de varios pisos llegó a decir a sus inquilinos que podían permanecer en casa porque no existía riesgo durante los trabajos.