El Taller Central de Reparaciones (TCR) de Renfe Operadora en Valladolid fabricará el 20% de los coches que componen el pedido de cuarenta trenes del tipo Civia que la empresa pública de transporte ferroviario ha adjudicado a la multinacional francesa Alstom. Esta cantidad se une a los cuarenta coches que estas instalaciones del Paseo de Farnesio de la capital vallisoletana fabricarán para el grupo formado por las empresas CAF y Siemens, adjudicatarias de otro pedido de cuarenta trenes de cercanías del modelo Civia.
Integria, la división industrial de Renfe creada a finales del 2005, invertirá en los próximos cuatro años 322 millones de euros en la creación de nuevos talleres y otros 42 millones en la mejora del equipamiento de sus actuales instalaciones. En total, 364 millones de euros «que servirán para convertir a Integria en un referente en el sector internacional bajo las premisas de la calidad, la innovación y el manejo de la mejor tecnología disponible», afirmó ayer su gerente, Daniel García Gallego. Para alcanzar este objetivo, el operador público pretende cerrar alianzas con los más importantes constructores de trenes del mundo. Unos acuerdos que servirán para modernizar y actualizar una sección que arrastraba graves problemas y que acumulaba notables pérdidas.
Cinco años de trabajo
Entre estas alianzas destaca la firmada recientemente con Alstom, que permitirá la construcción en los talleres de Valladolid del 20% de los 40 trenes Civia (ocho unidades) adjudicados este mes al fabricante francés, lo que generará, junto con la parte que se fabricará para CAF y Siemens, un volumen de trabajo suficiente para los próximos cinco años, según destacaron ayer fuentes sindicales.