Diez guardias de seguridad resultaron muertos y dos ingenieros extranjeros fueron se- cuestrados ayer al caer en una emboscada tendida a su convoy en Bagdad, mientras que otros ocho iraquíes perdían la vida en ataques de la insurgencia en el país. El convoy en el que viajaban un ingeniero de Malawí y otro de Madagascar, así como sus guardias de seguridad, cayó en una emboscada minuciosamente preparada que les tendieron hombres armados en el túnel de Chorta, en el oeste de Bagdad. «El convoy de tres vehículos fue atacado por hombres armados dentro del largo túnel», indicó una fuente de los servicios de seguridad y la empresa de telefonía móvil Iraqna para la que trabajaban los ingenieros.
La ola de violencia que azota a Irak segó más vidas el miércoles. Tres personas, entre ellas un jeque suní y su sobrino, fueron asesinadas en su apartamento en el oeste de Bagdad, según otra fuente de la seguridad. Cuatro policías y un civil murieron y otros cuatro agentes sufrieron heridas cuando una bomba artesanal estalló al paso de su vehículo en Al Saadiyá, a 80 kilómetros al este de Baquba. Doce cadáveres fueron descubiertos y quince presuntos insurgentes capturados por las tropas iraquíes en la localidad iraquí de Al Muchahada, a unos cuarenta kilómetros al norte de Bagdad. Los cuerpos presentaban signos de haber sido degollados o asesinados.