Los militantes laboristas han elegido caras nuevas y han desechado a los viejos líderes en las elecciones internas para confeccionar la lista de candidatos que presentará el partido en las elecciones israelíes del 28 de marzo y cuyos resultados se conocieron ayer.
Los electores han penalizado a los fieles seguidores de Ehud Barak, quien se ha comportado una vez más como un niño mimado y arrogante con un ego inmenso y ha declinado presentar su candidatura por considerar que no debe someterse al voto de los militantes laboristas.
Todo indica que ahora Barak tratará de conseguir uno de los principales puestos de la lista al margen de las primarias aunque podría encontrar dificultades debido a que su comportamiento errático e imprevisible despierta muchas reticencias dentro del partido.
Los afiliados laboristas escogieron en los primeros lugares a los jóvenes Yitzhak Herzog y Ofir Pines, dos diputados muy trabajadores y moderados que, y esto es lo importante, no tienen enemigos dentro del partido. Ambos irán en los primeros lugares después del líder Amir Peretz.
Las primarias que celebran casi todos los partidos israelíes conllevan un gran número de dificultades que se traducen en unos resultados finales muy cuestionados que reflejan el voto de unos militantes más interesados en que sus enemigos políticos no queden bien situados que en elegir a los políticos más competentes.
Quienes triunfan suelen tener una vida política breve y hasta efímera puesto que no acostumbran a ser pesos pesados dentro de cada partido sino políticos sin carisma y generalmente mediocres que no tienen enemigos pero tampoco amigos.
El sistema de las primarias ha sido criticado desde todas partes pero los partidos israelíes no han encontrado una fórmula más 'democrática' para elegir a sus candidatos que ésta de echar a los militantes a pelearse a brazo partido con quienes no les caen bien.
El único gran partido israelí que no celebra primarias es Kadima. Ariel Sharon vio los problemas que conllevan las elecciones internas y decidió ser él mismo quien confeccionara la lista. Ahora esta tarea ha pasado a su sucesor, Ehud Olmert, quien elaborará la lista después de consultar con otros dirigentes de Kadima.
Enclaves ilegales
Por otra parte, los dirigentes de los colonos judíos en Cisjordania acusaron ayer a Olmert, de haberles «declarado la guerra» con su plan para evacuar 20 enclaves ilegales en la zona y a un grupo de radicales judíos instalados del mismo modo en el mercado de Hebrón.En un comunicado, el Consejo de los Asentamientos de Judea y Samaria (Yesha) manifestó que Olmert debe «estudiar el delicado asunto de los enclaves antes de ir más allá y atacarnos con una declaración de guerra».
Tras los incidentes desencadenados en los últimos días en la ciudad cisjordana de Hebrón, donde grupos de radicales judíos se enfrentaron a la policía israelí, la Oficina del Primer Ministro de Israel informó ayer de que se había cancelado una reunión entre Olmert y los dirigentes de los enclaves que estaba prevista para la semana próxima.
Según Yesha, ésta es la primera vez que el Gobierno israelí corta los canales de comunicación con los líderes de los asentamientos.