Igor Cuesta, que se tuvo que retirar lesionado en la primera parte del encuentro de Zalla tras dolerse de un abductor, sufre una rotura que le tendrá apartado de los terrenos de juego durante dos semanas o más, según la ecografía que se le ha practicado.
Al central le persigue la mala suerte. Llegó como una de las grandes apuestas de Peio Aguirreoa, pero no pudo jugar hasta el partido con el Zamora porque arrastraba una lesión en la rodilla de la temporada pasada. Y el día que debutó no pudo ni acabar la primera parte por un fuerte golpe en un costado.
Tras su vuelta, Cuesta se había ganado un puesto en el once titular, pero el pasado domingo tampoco pudo finalizar la primera mitad. Es ya la tercera lesión para un jugador que ha demostrado su calidad, pero que solo ha disputado cinco encuentros y que de nuevo tiene que parar en un momento destacado de la temporada.