Algunos militares, ciertamente escasos, han encontrado la ocasión de disfrutar de su minuto de gloria secundando al teniente general Mena, que forzó su destitución con un alegato contra el Estatuto de Cataluña. El último ha sido un capitán de la Legión que publicó en un periódico de Melilla una carta donde decía que existe malestar en las Fuerzas Armadas por «cómo se está desmembrando nuestra España». Resulta sospechosamente familiar el concepto «romper España» utilizado en los últimos tiempos por el principal partido de la oposición, que debería medir mejor en el futuro sus expansiones verbales, pues encrespan a algunos ciudadanos débiles y mal informados, incapaces de calibrar la metáfora.