Ambición y humildad integran la receta que más repite Juan Carlos Pastor a sus pupilos. El seleccionador de balonmano considera necesaria esta combinación para repetir en el Europeo de Suiza -que comienza el jueves 26 de enero- el éxito logrado hace casi un año en el Mundial. De momento, ha introducido de forma paulatina sus conceptos sobre el balonmano en las tres semanas de dura concentración. Los primeros siete días en Valencia sirvieron para «recordar las cosas», según el técnico vallisoletano. La segunda, que terminó con el Torneo Internacional de Pamplona, estuvo destinada a «afinar. Ahora, estamos matizando la orquesta, aunque todos los principios básicos ya están asumidos por los jugadores», reflexiona Pastor, más tanquilo que en ocasiones anteriores.