Ya han firmado veinte y, por el ambiente que se respira tras los escaparates de la Circular, parece que se sumarán más. Un grupo de comerciantes de la plaza y su entorno ha elaborado un escrito dirigido a la Concejalía de Urbanismo en el que expresa su preocupación por las obras del aparcamiento subterráneo y la negativa repercusión que estos trabajos tendrán en sus negocios. Wenceslao Ciriero, copropietario de la cafetería chocolatería Erebus, ha sido uno de los impulsores de este documento en el que se estima que las pérdidas podrían alcanzar el 50% e incluso llevar al cierre a algunos establecimientos. El corte total del tráfico entre Padre Claret y Veinte Metros durante al menos ocho meses, los problemas de accesibilidad para los peatones y las dificultades para la carga y descarga hacen temer lo peor a los propietarios de la que a partir del viernes se convertirá en un área vedada. «Solicitamos al Ayuntamiento que realice un estudio de impacto comercial y que reduzca los impuestos a los establecimientos afectados», explica Ciriero.