La Junta de Castilla y León asegura que la salida de 'los papeles' del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, a las 6.15 horas, consuma la ruptura definitiva de la unidad del centro y denuncia "la forma humillante y prepotente" con la que el Gobierno ha ejecutado el traslado, con "la nocturnidad propia de quien siente vergüenza de hacerlo a la luz del día".
El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, leyó a las 12.15 horas una declaración institucional, de 8 minutos de duración, desde su "más firme y dolorosa repulsa e indignación", en la que criticó que se haya iniciado "el desmantelamiento" del Archivo, la forma en la que se ha realizado la salida, la sumisión del Gobierno de Zapatero a los grupos nacionalistas y la posición de los socialistas de Castilla y León.
"Este disparate ha alcanzado esta mañana la categoría de escarnio por la precipitación y forma humillante con la que se ha ejecutado la orden del Gobierno", en referencia a que la salida se haya realizado a las 6.15 horas en cajas sacadas en carretillas por operarios del Ministerio de Cultura ante la mirada ante un "desmesurado dispositivo policial", que constituye un "agravio añadido a Salamanca y a los salmantinos y por extensión a todos los castellanos y leoneses, que consideramos absolutamente inaceptable".
Según la Junta, "la nocturnidad con la que esta mañana se ha actuado es propia de quien siente vergüenza de hacerlo a la luz del día", que, además, censura "las inauditas apelaciones" al respeto de la Ley formuladas por los representantes del Gobierno en la Comunidad, recordatorio que no sólo era "superfluo", sino que constituye un "insulto" a quienes a lo largo de estos meses han utilizado los instrumentos del sistema de derecho.
El Gobierno de Castilla y León reprocha "la forma prepotente" con la que el Ejecutivo de Zapatero ha actuado en este proceso, que "encubre la debilidad y sumisión del Gobierno de todos los españoles a los grupos nacionalistas a quienes se hace este regalo, a costa del patrimonio común de todos los españoles, y de la humillación al sentimiento y dignidad de una ciudad y una Comunidad Autónoma".
"El Archivo de Salamanca se presenta hoy ante los españoles como un ejemplo real de lo que el actual Gobierno de España está dispuesto a hacer en cualquier ámbito con tal de dar satisfacción a las minorías de las que depende", dice la declaración.
La Junta de Castilla y León "no olvida" que el Archivo de Salamanca "se ha roto definitivamente hoy gracias al apoyo activo y sumiso de algunos políticos socialistas de esta tierra", recuerda, y subraya "el patético papel" del que hace diez años era alcalde de Salamanca, Jesús Málaga, que sacó a la calle a 50.000 personas en defensa de la unidad del Archivo, y "hoy ha garantizado su destrucción" desde su puesto de subdelegado del Gobierno.
Al término de la lectura de la declaración institucional, el presidente de la Junta realizó, desde "mi indignación como ciudadano", dos reflexiones, la primera que "no hay derecho" que se haya mandado a "los geos" para facilitar la salida de los documentos en previsión de incidentes cuando el Gobierno "estuvo a punto" de autorizar el acto de Batasuna en Baracaldo.
Herrera advirtió después a los políticos catalanes y, en especial, a los nacionalistas de que "se aprestan a festejar como un triunfo" la llegada de los legajos que "todos los ciudadanos y comunidades tenemos memoria y dignidad en la España constitucional, que no es exclusiva de nadie".