Los países más poderosos del mundo cerraron la reunión de ayer en Londres al borde de un consenso sobre Irán, después de que Rusia dijese que su posición era «muy cercana» a la de Occidente. De manera paralela, tres de ellos -Reino Unido, Francia y Alemania- comenzaron la redacción del borrador de la resolución que desean que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), la única que puede llevar a un país ante el Consejo de Seguridad para que este imponga sanciones, debata la cuestión en la próxima reunión extraordinaria de Viena, que la 'troika europea' pidió que se celebre el 2 y 3 de febrero, indicó un portavoz del Ministerio de Exteriores británico.