«Somos agresivos por naturaleza, pero pacíficos por cultura». El psiquiatra David Huertas resume así la complejidad humana en un ámbito, la violencia, que, como en este principio de año con la sucesión de varios episodios brutales, hace saltar cíclicamente las alarmas sociales. El telón de fondo lo dibujan Huertas y sus colegas Juan José López-Ibor y María Dolores Crespo. «El siglo XX ha sido el más violento de la historia de la humanidad, y los comienzos del XXI parecen continuar la pauta». Y también apuntan la vía de solución: «En los humanos es posible la modificación de conductas agresivas mediante la educación y la búsqueda de objetos sustitutivos, como el juego, el deporte y el arte».