«La mayor cacicada del equipo de Gobierno» de la Diputación en el actual mandato de Martínez Maíllo. Así ha calificado el portavoz socialista, Tomás Omañas, el reparto de los planes provinciales que se aprobó en pleno el pasado 23 de diciembre. El desacuerdo con los criterios utilizados en la distribución de los fondos ha llevado al PSOE a presentar ayer un recurso de reposición para que la Corporación provincial dé marcha atrás en el dinero asignado a cada municipio con cargo a los planes de obras y servicios. En caso de que el presidente de la institución desatienda la petición, el PSOE está dispuesto a ir a los tribunales y llevar el asunto al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Zamora.
Así lo ha asegurado Omañas, que recuerda que la decisión la ha adoptado con el respaldo obtenido de los alcaldes socialistas de la provincia en una asamblea que celebraron recientemente y de la propia dirección provincial del partido.
Tomás Omañas explicó que el recurso se basará en tres argumentos fundamentales, entre los que el principal es la discrepancia en la distribución de una partida de más de un millón de euros que se decidió conceder para la conclusión de obras ya iniciadas. Según explicó el portavoz socialista, los técnicos de la Corporación provincial se negaron a aplicar este criterio porque era «imposible de aplicar», por lo que el reparto se decidió «de viva voz» en una comisión informativa con mayoría del PP. De la partida de 1.075.000 euros el Ayuntamiento más beneficiado fue Toro, que se llevó el 27% de los fondos.
En total, el reparto benefició a 18 ayuntamientos, de los que 16 eran del PP y dos del PSOE, tal y como reconoció Omañas, que recordó que había muchos más pueblos, incluso de formaciones políticas que no son el PP ni el PSOE, que también tenían obras sin concluir y a los que no se les ha dado ni un euro de esta partida. En su opinión, «no se han respetado los derechos de igualdad, al discriminarse a algunos municipios».
Otro de los argumentos esgrimidos por el portavoz socialista para impugnar los planes provinciales se refiere a los criterios utilizados para repartir el resto del dinero, ya que esos criterios no se fijaron previamente. En vez de ello, una vez que se habían presentado todas las solicitudes fue cuando los técnicos decidieron establecer las prioridades para el reparto. Esto supone una desventaja para algunos municipios que, al no haberse definido previamente todos los criterios del reparto, presentaron unos proyectos y no otros porque no sabían cuáles tenían más posibilidades.