La odisea de 'Quesito', un gato siamés presuntamente atrapado desde hace una semana en el interior del forjado de un chalé en construcción de la urbanización Casasola de Renedo (Valladolid), parecía acabar en la tarde de ayer cuando los operarios hicieron un agujero en algunas baldosas del piso para facilitar su liberación. Pero no fue así. Después de una larga espera y con cierta sorpresa para los dueños del animal, el felino que se encontraba apresado en los bajos de la casa no era 'Quesito', como confirmaron con cierta desolación los propietarios del gato. Para entonces, de poco había servido el pago de una fianza de 600 euros a la constructora Dragados (que en principio era de 1.000 euros), las duras negociaciones con la entidad promotora Las Flores para obtener la autorización de la obra de rescate en el inmueble o el apoyo de una protectora animal.