Demi Moore, con su larga melena morena, rompió este Otoño-Invierno la que, hasta el momento, parecía ser la norma de Versace para poder convertirse en imagen de sus campañas publicitarias: poseer una cabellera rubia -natural o teñida-. Tras confiar la Primavera-Verano 2005 en la cantante Madonna, que además diseñó para la firma italiana una cartera de mano blanca que, al precio de 1.100 euros, se convirtió en la pieza más popular de la temporada, Donatella Versace apostó por Moore. Ahora, le ha tocado el turno a la actriz Halle Berry, quien fuera Miss América Adolescente 1986.