La empresa Construcciones Arranz Acinas insistió ayer en su voluntad de «colaborar y ayudar» a los familiares de las víctimas del accidente del 13 de enero del 2005, en Burgos, en el que perdieron la vida diez trabajadores y sufrieron heridas graves otros dos. En un comunicado hecho público ayer por la empresa ante el aniversario del accidente se expresa la «solidaridad» con los familiares y amigos de los fallecidos y se ofrece la posibilidad de conceder a sus allegados «ayudas asistenciales y económicas».