«¿Cree usted que si un centro municipal fuera ilegal estaría abierto?», preguntaba ayer el alcalde abulense, Miguel Ángel García Nieto. Según el regidor, la guardería inaugurado en septiembre respeta íntegramente la legalidad y no comparte las críticas que vertían hace dos días los concejales socialistas. Ha defendido la gestión, que asegura cumple escrupulosamente con la normativa según el estudio realizado, por lo que hay una cuidadora por cada ocho niños «como se recoge en la ley».
Pero además de hablar de educación, el alcalde se refirió también al pleno extraordinario convocado por los socialistas para analizar la situación de dos centros de salud de la ciudad. El equipo de gobierno aseguró ayer, a través del alcalde, que no ve «lógico» este debate aunque tampoco comparte que haya listas de espera demoradas o que se necesiten más profesionales, aunque recalcó que la titularidad para solucionar estos problemas es de la Administración regional.
Por su parte, los tres concejales de la coalición de IU sí que están de acuerdo con celebrar un pleno extraordinario.