nortecastilla.es
Miércoles, 11 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EL TIEMPO
LO + BUSCADO
Oposiciones
Cursos On line
Inglés
Ofertas de viajes
Antivirus
SMS gratis
Alquiler de pisos
Recetas de cocina
AUDIENCIA
VALLADOLID
GUSTAVO CIESLAR AFICIONADO A LAS MOTOS
«No pretendo batir récords, sino vivir una gran experiencia»
El argentino Gustavo Cieslar acampa desde ayer en el Pinarón y se convierte concentración Pingüinos 2006
El motorista Gustavo Cieslar, en el Pinarón. / E. R.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Él mismo se define como un «loco de la moto» y no es para menos porque su aventura traspasa fronteras. Gustavo Cieslar es el primer motero que acampa, con permiso de la organización, en el Pinarón de Boecillo para vivir la concentración de Pingüinos. Pero detrás de este argentino de treinta años hay una historia mucho más profunda y que tiene como principal referente recorrer 47 países, 4 continentes, 150.000 kilómetros de rutas para unir en motocicleta dos polos opuestos del planeta: Argentina y Australia.

-¿En qué consiste su expedición?

-La historia consiste en que salí de Buenos Aires el 22 de diciembre del 2003 y pretendo llegar a Australia el 12 de noviembre del 2007, la fecha en la que un hermano que vive allí cumple años.

-¿Qué países ha recorrido?

-Argentina, Brasil, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México. Desde allí envié la moto en barco hasta Barcelona, donde la recogí para viajar después por la costa hasta Alicante, más tarde alcancé Cáceres, Portugal, Madrid y terminar en Boecillo por el momento. Y tengo que decir que es la primera vez que me encuentro con tanto frío.

-¿Y cómo se le ocurre un día de repente decir que se va a dar la vuelta al mundo?

-Lo cierto es que sí hay que estar un poco loco, pero eso es bueno porque nos permite mejorar y disfrutar de la vida. Por eso yo no pretendo batir récords, sino vivir una gran experiencia.

-¿Disfruta también su familia?

-Al principio no se lo tomaron muy bien pero han tenido que resignarse. Ahora me apoyan.

-¿Quién paga el viaje?

-La verdad es que salí de Argentina con unos ahorros, pero se acabaron en Brasil. Poco a poco voy consiguiendo fondos de los patrocinadores y, por ejemplo, en Pingüinos venderé cedés con fotografías del viaje.

-¿Qué vehículo conduce?

-Es una moto de 125 centímetros cúbicos y cuatro tiempos. En realidad se trata de una moto que nadie usa para hacer este tipo de viajes, pero es sorprendente cómo puede soportar los 120 kilos que llevo de peso, además del mío propio, y subir montañas.

-¿Conocía Pingüinos?

-Desde pequeño gracias a las revistas especializadas tengo referencias constantes, pero es ahora cuando lo voy a vivir directamente porque pienso estar aquí hasta el domingo.

-Recientemente, el mundo de la moto ha perdido a un piloto en el Dakar. ¿Cómo lo viven quienes aman la moto?

-Es un verdadero palo porque siempre estás expuesto a que te pasen cosas, pero evidentemente nunca te esperas que se produzcan situaciones tan trágicas.



Vocento