Frank Rijkaard lo tiene claro: la eliminatoria será un mero trámite. El preparador holandés dio ayer por bueno el resultado logrado en Zamora y hoy dará entrada en el terreno de juego a un Barcelona aún más atípico que el visto en el Ruta de la Plata hace una semana. A las ausencias previsibles de sus mejores hombres, los Eto´o, Ronaldinho, Deco o Edmilson, se le suma la de otros como Oleguer o Messi, así como la del mexicano Rafa Márquez.
El autor del gol de falta, que supuso el empate a un tanto en el primer encuentro, arrastra una sobrecarga muscular desde el derbi catalán ante el Espanyol. Otro de los 'tocados' es Sylvinho.
La gran novedad en la convocatoria azulgrana es la de el argentino Maxi López en la punta y la del sueco Henrik Larsson. Rijkaard ha convocado para el choque a tres jóvenes del filial: Rodri, Jordi Gómez y Peña. La convocatoria completa está formada por Valdés, Jorquera, Gio, Pujol, Belletti, Gabri, Motta, Iniesta, Van Bommel, Ezquerro, Giuly, Larsson, Maxi, Rodri, Jordi Gómez y Peña.
El que no sabrá lo que es el descanso será el capitán del equipo, un Puyol que ha disputado todos los minutos de todos los partidos de su equipo.
A por el récord
Ante el conjunto zamorano, el Barça tendrá como aliciente encadenar su decimosexta victoria consecutiva en partidos oficiales, lo que le convertiría en el equipo español que más triunfos seguidos ha logrado en la historia, al superar al Real Madrid de Di Stéfano, que consiguió una quincena de victorias ininterrumpidas en la temporada 1960-61.
«No es que hayamos querido reservar a cinco o seis titulares, sino que Ronaldinho está enfermo, Deco ha sufrido un golpe, Edmilson tiene una sobrecarga y Márquez, Silvinho y Oleguer se están recuperando de sus problemas físicos», se ha justificado. Pese al resultado del partido de ida (1-3) y la inferioridad del rival, que milita en Segunda B, Rijkaard ha insistido en que «falta completar el trabajo» y que sus hombres se tomarán el partido de mañana «totalmente en serio», informa Efe.
El técnico holandés sabe que la ausencia de los 'cracks' azulgranas no invitan al socio 'culé' a acudir en masa al Camp Nou. «Le debemos un respeto a los socios que vienen a apoyarnos, sean mucho o pocos, y cuando jugamos en nuestro estadio es obligatorio dejar una buena imagen por ellos», sentenció.