La gimnasta Elena Gómez, la primera deportista española que conquistó un título del mundo en la especialidad de suelo, anunció ayer su retirada oficial al no poder superar los graves problemas físicos que ha padecido desde hace un año.
Elena Gómez se proclamó reina de la especialidad de suelo en 2002, en la ciudad húngara de Drebecen, a los 16 años, y aunque más tarde ganó las medallas de plata y bronce en los Europeos de Amsterdam y en los Mundiales de Los Angeles, nunca pudo reeditar esa gran actuación de Hungría.
De hecho, la gimnasta mallorquina no competía desde hace un año, cuando conquistó dos diplomas olímpicos en los Juegos de Atenas.
Los problemas físicos empezaron a acechar cuando se entrenaba en Madrid, y aunque se trasladó a su Manacor natal, su rendimiento no mejoró.
Entonces, ya expresaba su preocupación por las escasas ayudas y atención que recibía la gimnasia artística en España. La noticia de la retirada de la única gimnasta española que ha ganado un título del mundo causó una gran conmoción en Mallorca.