 Maíllo y el consejero de Fomento ponen la primera piedra del puente de Alba. / L. C.
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| INTERREG EN CIFRAS |
Primera fase (año 2003)
La Diputación solicitó 17,6 millones de euros y recibió algo más de la mitad, 9,9. De esta cifra, 8,9 millones se destinaron a carreteras.
Segunda fase (año 2004)
La petición ascendió a 34,4 millones de euros y se concedieron 9,5. De ellos, 6,6 fueron para carreteras.
Tercera fase (año 2005)
De los 18,8 millones solicitados por la institución provincial, se aprobaron 2,1. Las carreteras no han recibido ni un euro, pese a los 10,4 millones que se pidieron.
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Los 15,5 millones de euros que las carreteras de Zamora han recibido de fondos Interreg, que suponen más del 70% de la cuantía total obtenida por la Diputación en las tres fases -21,6 millones-, no han servido para mejorar la accesibilidad del territorio entre Zamora y Portugal ni para construir nuevos tramos ni los enlaces necesarios con el vecino país, sino que se han destinado en la mayoría de los casos a mejorar el firme, según critícó ayer la diputada de Izquierda Unida, Laura Rivera, que dio por fracasado el objetivo «de permeabilizar la frontera» y acusó a Fernando Martínez Maíllo de «manipular los datos» y hacer una campaña partidista.
Los fondos recibidos desde el 2003 han sido utilizados por la Diputación «para hacer déficit de sus competencias, financiar proyectos paralizados hace años, presumir de esfuerzo inversor y usarlos de arma arrojadiza política», resumió la representante de la coalición.
Que en esta última convocatoria de Interreg «se iban a repartir los restos era algo de lo que se tenía conciencia y, de hecho, así se nos dijo en la Diputación», indicó Rivera. Pese al anunciado recorte, la institución provincial presentó nueve proyectos que suponían una inversión de 18,8 millones de euros, más de lo solicitado en la primera fase, «lo que ha servido para decir que la culpa es del actual Gobierno».
El proyecto que exigía una mayor inversión, algo más de diez millones de euros, y para el que no se ha recibido ni un euro, planteaba la actuación en nueve tramos de carreteras de la zona fronteriza, algunas de las cuales fueron financiadas ya con fondos europeos en la anterior convocatoria del programa Interreg.
Para Rivera, el «gran fallo» cometido por la Diputación ha sido «intentar mejorar las carreteras provinciales exclusivamente con cargo al Interreg, en vez de utilizar fondos propios o de otras administraciones, como la Junta y el Estado». Rivera puso como ejemplo los 4,5 millones de euros dedicados al proyecto del puente de Manzanal del Barco, «que es una infraestructura necesaria para la provincia, pero no para la cooperación con Portugal».
Alcantarillado
Rivera criticó también que la institución provincial tratara de aprovechar los fondos Interreg para realizar obras en las redes de saneamiento y abastecimiento de municipios con menos de veinte mil habitantes, para lo que solicitó, sin éxito, dos millones de euros. «Es una competencia de los municipios y de la Diputación».
Algo parecido sucede con el recinto de Ifeza, «ya que los fondos Interreg se utilizaron claramente para abrir un edificio que tenía que haber echado a andar sin financiación europea. Luego se solicitaron 600.000 euros, que no se concedieron, y mejor que fuera así, para adecuar un inmueble deteriorado por la mala construcción. Al final los puso la Junta de Castilla y León, que tampoco tenía que haberlo hecho, porque era responsabilidad de la empresa».Otra de las críticas que Rivera dirigió al equipo de Gobierno de la Diputación es que «no se ha tenido como prioridad la zona rural», ya que buena parte del dinero obtenido, si se excluyen las carreteras, se ha destinado a proyectos ubicados en la capital. Es el caso del vivero empresarial, una actuación que se solapa con la anunciada con anterioridad por la Cámara de Comercio e Industrial, y del Centro Rural de Innovación Educativa (CRIE), iniciativa en la que los fondos europeos, según dijo Rivera, han permitido a la Junta ahorrarse 600.000 euros en la aportación que le correspondía.
Pese a estar situada en el oeste de la provincia, la comarca de Sayago ha sido «la gran olvidada» en el reparto de las tres fases de Interreg, denunció Rivera, quien recordó que la precaridad de las infraestructuras, que ha puesto en riesgo inversiones de siete millones de euros, según denunciaron recientemente un grupo de empresarios de la zona, y el mal estado de las carreteras ha dado lugar a movilizaciones vecinales.
La reivindicada carretera entre Bermillo, Muga y Fariza fue incluida en el última fase del programa Interreg y, por tanto, se ha quedado sin fondos.