Durante todo el mes de enero permanece en la Casa de las Hermanas de Nazaret (calle Santo Domingo) un rastrillo solidario, organizado por la Unión Eucarística Reparadora. El rastrillo tiene como objetivo financiar un equipo de oftalmología, valorado en 5.000 euros, para las Hermanas Nazarenas que trabajan en Monte Quemado, una de las zonas más deprimidas de Argentina.
A pesar de las múltiples necesidades que padecen aquellas personas, las Hermanas Nazarenas han optado por este proyecto, porque muchos niños no pueden acudir a los centros escolares por las enfermedades que padecen y que no se pueden remediar por la escasez de medios.