Una periodista estadounidense fue secuestrada y su intérprete iraquí murió a tiros ayer en Bagdad, donde el jefe de la diplomacia británica, Jack Straw, mantenía reuniones con los dirigentes iraquíes.
Fuentes de seguridad iraquíes precisaron que la persona secuestrada es una mujer periodista y que su intérprete fue abatido por los hombres armados que se la llevaron, en el barrio Adl del oeste de la capital.
Antes de morir, el intérprete dijo a los primeros soldados iraquíes que llegaron al lugar que la periodista secuestrada era una estadounidense. Otra fuente de seguridad señaló que la reportera fue secuestrada cuando iba a ver al político suní Adnan al Dulaimi para entrevistarlo. Sin embargo, éste aseguró que no tenía ninguna cita con periodistas occidentales en la sede de su movimiento, el Congreso Nacional del Pueblo de Irak.
En el plano político, el secretario del Foreign Office, Jack Straw, comenzó en Bagdad una serie de reuniones con dirigentes iraquíes. «Straw declaró que una retirada progresiva de las tropas británicas era «cuestión de meses».