Han logrado meter el bisturí de la solidaridad entre los médicos de Valladolid. Y el resultado ha abierto los ojos (literalmente) a cientos de habitantes del Perú y Guinea Bissau condenados a la ceguera por la falta de condiciones de salud dignas. Y su objetivo es llevar la luz a los ojos de otros países y otras gentes. La oenegé Anawim (que significa 'trabajar para la igualdad y la justicia' en idioma quechua) nació en 1992 en Elche de la inquietud del sector médico. Allí se implicó la enfermera vallisoletana Marta Enjuto Castellanos que, tras su regreso profesional a casa, ha 'arrastrado' ya a un equipo completo de profesionales locales.