El panorama es «desigual». En eso coinciden editores y pedagogos a la hora de definir la oferta de libros infantiles y juveniles. Aunque todos aseguran que nunca como hoy ha habido tantas posibilidades de elección, señalan que no todo lo que está a la venta cumple después las expectativas. Diego Gutiérrez, maestro de Primaria en el centro Miguel Hernández de Castro Urdiales y miembro del Equipo Peonza, grupo de profesionales que edita la revista del mismo nombre; e Ismael Bermúdez, editor de Marenostrum -antes casa de libros de texto y ahora centrada en la narrativa- explican que a veces se peca, tanto por exceso como por defecto.