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Lunes, 2 de enero de 2006
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Multas de entre 30 y 600 euros por encender un cigarrillo en el puesto de trabajo
Los incumplimientos más comunes se detectan en las máquinas expendedoras de tabaco y la falta de carteles de advertencia
Fumar en el trabajo ya está prohibido. La nueva ley antitabaco -en vigor desde la madrugada del domingo- sanciona a los fumadores que enciendan un pitillo en el puesto de trabajo. El primer cigarrillo conllevará una sanción de 30 euros. Si el fumador es reincidente puede llegar a pagar hasta 600, ya que fumar en los lugares en los que exista prohibición total está considerado como falta leve. Y además, la propia ley establece que la acumulación de tres infracciones puede considerarse como falta grave, lo que conlleva sanciones de hasta 10.000 euros.

El incumplimiento de la ley no solo tendrá consecuencias para el trabajador, sino también para la empresa que lo permita, que será sancionada con multas de hasta 10.000 euros. Entre las infracciones graves figura el autorizar o permitir fumar en los centros de trabajo o el tener máquinas expendedoras de tabaco en lugares en los que esté expresamente prohibido fumar.

Precisamente, la regulación en lo que respecta a las máquinas expendedoras es uno de los aspectos que más quebraderos de cabeza origina a los hosteleros. En la jornada de ayer, el incumplimiento todavía era evidente en muchas máquinas expendedoras de tabaco, que aún ayer lucían publicidad en sus frontales, pese a estar prohibido. Hay bares que mantienen además esas máquinas en los pasillos de acceso al local o fuera de la vista de los camareros, que deberán controlar la venta a los menores de 16 años, según establece la nueva ley.

Otro problema es el mecanismo que se utilizará para impedir el acceso de los menores a las máquinas expendedoras, algo que también se recoge en la ley.

Lo referido a las máquinas expendedoras es una de las cuestiones que más consultas ha generado en Azehos. Del mismo modo, la patronal de hostelería ha recibido numerosas llamadas en las que los propietarios de los negocios querían saber si podían entrar menores de 16 años en los bares y cafeterías en los que se permita fumar en todo el local. A este respecto, Azehos entiende que, siempre y cuando estén autorizados o acudan con sus padres o tutores, está permitida la presencia de menores de edad en estos establecimientos.

Letreros caseros

A algunos hosteleros también les ha pillado desprevenidos la obligación de colocar a la entrada del establecimiento un cartel informativo sobre si se puede fumar en el local. En muchos casos, se ha recurrido a letreros 'caseros' hechos a ordenador por los propios establecimientos debido a que ni el Ministerio de Sanidad ni la Junta de Castilla y León han remitido aún a los hosteleros el modelo oficial de estos carteles.

Azehos está a la espera de mantener una reunión con la Junta de Castilla y León para delimitar este aspecto y distribuir carteles informativos como los que ya lucen los bares y cafeterías sobre la prohibición de vender tabaco y alcohol a menores de 16 años.

Del mismo modo, la asociación hostelera espera que la Junta, que será la encargada de velar por el cumplimiento de la ley antitabaco, le informe sobre la interpretación que realizará de los aspectos que quedan menos claros en la normativa.



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