VIAJE A LA PALENCIA MODERNISTA

Una Ruta de la Luz rememora las figuras de Jerónimo Arroyo y Simón Nieto

Los actores de la ruta de la luz, en un momento de la representación.
Los actores de la ruta de la luz, en un momento de la representación. / Álvaro Marín
SORAYA NORIEGAPalencia

«La España que aspira a un cambio radical y violento de la política se está quedando, a mi entender, tan anémica como la otra. Han de pasar años, tal vez lustros, antes de que este régimen atacado de tuberculosis ética, sea sustituido por otro que traiga nueva sangre y nuevos focos de lumbre mental. Solo diré una cosa, aquí de diez cabezas, nueve embisten, y una piensa». Así concluye su discurso, en la esquina del Bar Alaska, el actor Álvaro Rodríguez, que encarna el personaje de Simón y Nieto en una de las rutas que forma parte de la propuesta municipal ‘Luces de Palencia’.

La ruta teatralizada ‘Palencia Histórica y Modernista’ se lleva a cabo por siete actores y actrices miembros del grupo Teatronaos: Álvaro Rodríguez, Sergio Caminero, Maite Sánchez, Pablo Millán, Álvaro Marín, Diana Fonseca, Andrea Manrique y Soraya Noriega. Esta comienza con una visita gratuita al Museo Diocesano que, a las 22:30 horas, da el relevo a los actores que llevan a los asistentes por un recorrido a través del patrimonio artístico y los habitantes de la ciudad en dicha época.

El obispo Almaraz y Santos abre la representación e introduce a los espectadores en la función que desempeñarán durante la obra, como parte de la misma. Mari Carmen, la sirvienta de Almaraz, entra en escena entre las risas de los asistentes, y es justo después cuando se da paso al facilitador de la visita que acompañará en el paseo al público, Jerónimo Arroyo, arquitecto municipal y diocesano. «Esta ruta es una propuesta distinta, en la que el factor de la improvisación juega un papel importante, ya que la gente se ríe mucho», comenta Álvaro Rodríguez.

«El vestuario es una pieza importantísima de la ruta, firmado por María de Mello Collection. Se trata de piezas realizadas al milímetro y en buenos tejidos de las más altas calidades, como las usadas en dichas épocas», comenta Sergio Caminero, presidente y actor de la entidad. «Un ejemplo se puede apreciar en el traje de sirvienta, cuyos detalles más sobresalientes son el miriñaque, un armazón de tela con aros de metal que se ata a la cintura cuya función es ahuecar la falda, o los encajes tan cuidados del tocado y delantales», expone Caminero. Como curiosidad también añade que la sirvienta también lleva cuatro accesorios fundamentales de la época, «un cascabel para que siempre se sepa dónde está; unas tijeritas para arreglar cualquier cosa en cualquier momento; un cuadernito de notas, y un relicario para las supersticiones».

Tras la aparición de un sereno vestido con un tabardo de la época, un limpiabotas y el encontronazo del señor Arroyo con dos prostitutas que muestran al público su arte y sus mañas, la catedral centra todas las miradas. El monumento, después de ser explicado por Arroyo, hace de fondo en la captación ficticia de una fotografía con una cámara antigua, que un periodista toma al arquitecto y los asistentes. «Utilizamos cada elemento de la ciudad, de manera que la vida de la misma se funda con la obra, y eso introduce mucho a los asistentes en la representación», expone Rodríguez.

El paseo prosigue hasta la esquina del Bar Alaska, donde el propietario, Guillermo de la Torre, atiende al señor Arroyo, que coincide en el establecimiento con Francisco Simón y Nieto. A los dos intelectuales se les suman en escena Arsenia Arroyo, hermana del arquitecto, y Trinidad Arroyo, la primera mujer doctorada en Oftalmología y Otología en España. «En esta escena hay dos puntos de atracción muy evocativos, el primero es que es el mismo lugar donde las tres personalidades intelectuales de la época se reunían, y actualmente sigue en activo y se emplea en la ruta», comenta Caminero.

«En segundo lugar, creo que es interesante por dar contexto a las palabras de Valle-Inclán, que forman parte del discurso de Francisco Simón y Nieto. Que un personaje hable por boca de otro, y que la gente le siga comprendiendo, le aplauda, le apoye y que su mensaje siga teniendo un contenido político a pesar de que han pasado cien años, ahí está la genialidad ¿no?», añade el presidente del grupo.

El discurso de Francisco Simón y Nieto no es el único extraído de un autor referente, dado que durante toda la obra es posible apreciar textos que se refieren a la sociedad de 1900. Entre estas citas sobresale también en el Bar Alaska la obra ‘Nuestro Español Bosteza’ de Antonio Machado que recita Trinidad Arroyo, o frases de ‘Bodas de Sangre’ y ‘Bernarda Alba’ en la primera escena de la ruta que ejemplifican el rol amo-criado del momento.

El Casino de Palencia es uno de los momentos de mayor relevancia en la ruta ya que «el conjunto de vestuario que compone la escena es una muestra evidente de los dos tipos de trajes que marcan la transición en la moda del siglo XIX al XX», valora Caminero. En este momento son seis los actores que componen el marco: Jerónimo Arroyo y su mujer, Justa Arroyo; Abilio Calderón y su mujer, Arsenia Arroyo, y Valentín Calderón junto a su mujer, Pilar Martínez de Azcoitia y Herrero. Los matrimonios de los Calderón representan el estilo de moda saliente del siglo XIX. Las mujeres acompañan sus vestidos de noche u ópera en rasos con estampados y colores oscuros, con el uso de polisón, una estructura de aceros o cojín que se emplea para sobredimensionar los glúteos y las caderas, y también con tocados o adornos pequeños en la cabeza. En cuanto a los caballeros prima el uso del frac y chisteras altas. Lucen colores fríos y alternan telas lisas con estampados.

El matrimonio Arroyo es el vivo ejemplo del estilo naciente en el siglo XX. La mujer prescinde del uso del polisón, y la atención principal del vestuario recae en la cabeza, adornada por grandes pamelas de plumas y flores. El tono de los vestidos tiende a blanco, y se suele combinar una falda lisa con compuestas camisas de ‘guipur’, encaje cuyo tejido tiene tramados motivos en relieve. «La camisa de Justa está hecha con ‘guipur’ original de un traje del siglo XIX que se pudo recuperar en buenas condiciones», señala Álvaro Rodríguez. El hombre en este caso, difiere igualmente de sus compañeros de escena. Aunque sigue manteniendo el frac, las chisteras son sustituidas por el ‘canotier’ o sombrero de paja, y los chalecos muestran colores más vivos y diseños menos clásicos.

Tras la conversación entre varias de las personalidades más representativas de la época, en la que se ponen en valor cuestiones culturales, políticas o sociales del momento, el conductor hasta ese punto del recorrido, Jerónimo Arroyo, se despide y deja a los asistentes en las manos de los hermanos Calderón y sus mujeres, que los acompañan en un divertido trayecto hasta el paseo del Salón, donde culmina la visita. «Es un trayecto que suele ganar curiosos a lo largo de su desarrollo, nada tiene que ver el número de personas que comienzan la ruta con el notablemente superior que la concluye», comenta Caminero, que alude al centenar de personas que, en ocasiones, han llegado a acompañarlos en la ruta. No sin un cierre con la sorpresa de una revuelta obrera, que conjuga a los actores para ensalzar precisamente el objetivo de la ruta, Palencia, con todo el reparto entonando al unísono la segunda estrofa del himno provincial.

La ruta ‘Palencia Histórica y Modernista’ se representará también este sábado, 29 de julio, y los próximos 5, 12, y 19 de agosto, a las 22:30 horas desde el Museo Diocesano, finalizando en el Salón.

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