Quince días para presentar mejoras a la reforma del Plan de Urbanismo de Palencia

Asistentes a la jornada sobre la modificación del PGOU./Antonio Quintero
Asistentes a la jornada sobre la modificación del PGOU. / Antonio Quintero

La concejala María Álvarez defiende la propuesta para adaptar el documento a la nueva normativa y agilizar la actividad urbanística

José María Díaz Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZ DÍAZPalencia

Aunque se trataba de aspectos muy técnicos, referidos en la mayor parte de los casos a discrepancias jurídicas o a problemas con la edificabilidad, la exposición que la concejala de Urbanismo, María Álvarez, auxiliada por la jefa del departamento de Planeamiento Urbanístico, Sandra Villameriel, ha ofrecido de las modificaciones previstas en el documento del Plan General de Urbanismo fue relativamente sencilla, ‘apta para todos los públicos’, como se suele afirmar popularmente.

Los cambios para las antenas de telefonía se quedan fuera

El equipo de gobierno municipal tenía muy claro que en esta modificación del Plan Urbanístico que no se abordaría la regulación referida a las antenas de telefonía móvil para evitar que este polémico aspecto pudiera enfangar el debate y retrasar la aprobación de los cambios, que el Ayuntamiento considera muy necesarios para potenciar la actividad urbanística en la ciudad.

Sin embargo, esto no ha impedido que se incluya algún cambio en el artículo 125, en el que se regula la instalación de antenas. La concejal de Urbanismo, María Álvarez, señaló que la parte que afecta a la telefonía móvil se mantiene de forma íntegra, pero con los nuevos cambios en las cubiertas sí podrán instalarse casetones para instalaciones propias del inmueble como aires acondicionados o placas solares.

No en vano, la cita no estaba restringida al personal técnico, que eran los más de los presentes, por otra parte, pero también se había acercado hasta el Colegio de Arquitectos de Palencia una buena representación de integrantes de diferentes asociaciones de vecinos, así como representantes de los diferentes grupos políticos. Sin embargo, la mayor parte de los asistentes eran arquitectos, aparejadores, constructores o promotores inmobiliarios, con un conocimiento profundo de la materia y con un interés más que palpable en los cambios que se quieren llevar a cabo en el principal documento urbanístico de la ciudad.

María Álvarez y Sandra Villameriel.
María Álvarez y Sandra Villameriel. / Antonio Quintero

Con la particularidad, además, de que gran parte de las modificaciones previstas inicialmente por el Departamento de Urbanismo proceden directamente de peticiones, sugerencias y quejas planteadas por ese grupo de técnicos que ayer oficiaban como público, pero que de forma habitual tienen que tratar con el Ayuntamiento cuando pretenden sacar adelante alguno de sus proyectos profesionales.

La exposición de la concejala estuvo salpicada por continuas intervenciones de los asistentes, que pedían aclaraciones sobre las continuas modificaciones que se iban exponiendo. Y en no pocos casos, eran la propia edil y la responsable del departamento de Planeamiento Urbanístico quienes tenían que recoger aportaciones y sugerencias o apuntarse algunas dudas que requerían de un estudio más profundo.

A petición de la presidenta del Colegio de Arquitectos, Pilar Díez, la concejala de Urbanismo concedió un plazo de quince días para que todos los interesados, bien a través del propio colegio o bien directamente en las dependencias municipales de forma particular, puedan presentar propuestas de mejora, consultar dudas, plantear sugerencias o solicitar otros cambios.

Más de un pleno

Una vez superado este plazo, el Ayuntamiento iniciará el estudio de todas estas aportaciones para incorporar las que se creen pertinentes y elaborar un nuevo borrador que se entregará a los grupos políticos para su discusión inicial en las comisiones de Urbanismo, antes de que la propuesta sea sometida a la votación pleno.

Al tratarse de una modificación del Plan General de Urbanismo, este documento debe salir a información pública para su exposición y que, una vez más, los interesados puedan presentar alegaciones, que se estudiarán antes de que regrese de nuevo al pleno para ser sometido a una nueva votación, que deberá contar posteriormente con la aprobación definitiva de la Junta de Castilla y León.

Entre las modificaciones previstas en el borrador inicial figuran aspectos como la eliminación de la obligatoriedad de presentación de cédula urbanística para la solicitud de licencia de obras; el aumento de la superficie máxima permitida; la autorización de la ubicación de los trasteros en cualquier planta; la flexibilización de las exigencias requeridas para la instalación de rótulos o banderines; las facilidades para la instalación de toldos; medidas para mejorar la accesibilidad como la posibilidad de abrir puertas secundarias en una fachada que no tienen que tener la consideración de portal; o la autorización de la construcción de residencias universitarias en suelos calificados como de equipamientos, puesto que las restricciones actuales impiden, por ejemplo, construir una residencia para estudiantes en el campus de la Yutera.

Una gran parte de las modificaciones corresponden a la necesidad de actualizar el Plan de Urbanismo a las nuevas normativas que regulan este ámbito tanto a nivel regional como estatal. En este sentido, muchos aspectos deben someterse a la normativa establecida en el Código Técnico de la Edificación.

También se ha escuchado los arquitectos y constructores en aspectos como los cálculos de edificabilidad relativos a los elementos obligatorios no habitables; la altura de todas las estancias, que se ha reducido; los cambios en el diseño de las cubiertas, los aleros y ornamentos o incluso de los zaguanes y la regulación de los garajes.

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