El portavoz del PP en Cataluña comparte en Palencia que ve «grotesco» que Puigdemont vaya a Bruselas

Fernández, en el centro de la mesa, escucha a Ángeles Armisén, presidenta del PP de Palencia. /Antonio Quintero
Fernández, en el centro de la mesa, escucha a Ángeles Armisén, presidenta del PP de Palencia. / Antonio Quintero

Alejandro Fernández ironiza con que el problema de los independentistas «ya no es una cuestión política sino de psicoanálisis»

EL NORTEPalencia

El portavoz del PP en el Parlamento de Cataluña, Alejandro Fernández Álvarez, consideró ayer en Palencia «grotesco» que Puigdemont haya viajado a Bélgica para buscar asilo como si viviera «en una dictadura», mientras su partido anuncia que se presentará a las elecciones «de la dictadura».

«El no viene de China ni de Gambia», ironizó en Palencia, donde ha negado la existencia de la figura jurídica del asilo entre socios comunitarios y ha situado a Puigdemont «en el delirio», con una «tendencia natural a lo grotesco y al esperpento», según informa Efe. «Esto demuestra que el problema de Puigdemont y los suyos ya no es una cuestión política, sino de psicoanálisis», dijo sobre el viaje a Bruselas.

Frente a esto y aunque todavía queden por delante días «de grandes tensiones políticas e incertidumbres», Fernández Álvarez ha asegurado que el proceso independentista «ha sido derrotado por la sociedad catalana y española». Explicó que a partir del 1 de octubre «la verdad ha ido saliendo a flote» y que los costes de la independencia que fueron «negados sistemáticamente por los independentistas» han empezado a «salir a la luz» con la marcha de muchas empresas y el rechazo unánime de las democracias europeas.

Además, aseguró que los independentistas no se esperaban la respuesta de «la mayoría silenciosa», saliendo ayer a la calle para expresar de forma «patriótica» su doble condición de catalanes y españoles. «Eso es lo que acaba derrotando al nacionalismo, porque es lo que menos se esperan», añadió.

Ante las elecciones autonómicas del 21-D, dijo que el PP las afronta con un programa de cambio y el objetivo claro de derrotar al separatismo y recuperar la «maltrecha» economía catalana. El popular se mostró crítico con la propuesta de Inés Arrimadas de que todos los partidos constitucionalistas apoyen la lista más votada, porque en las elecciones generales Ciudadanos no hizo lo mismo ni respetó a la fuerza más votada.

Sobre la posición de la CUP, dijo que «se tendrán que entender entre ellos porque hablan un lenguaje que para el común de los mortales y la gente sensata es bastante difícil de explicar».

Fotos

Vídeos