La Policía sitúa en Palencia a una mujer desaparecida en Valladolid

Lourdes Sierra. / El Norte

Lourdes Sierra, una celadora del Río Hortega de 57 años, se registró en un hotel en la capital palentina mientras su familia peinaba la capital vallisoletana

JORGE SANZValladolid

Lourdes Sierra Mesa, una mujer de 57 años, salió a las tres de la tarde del viernes de trabajar de su puesto de celadora en el Río Hortega y regresó con normalidad a su domicilio del paseo del Arco de Ladrillo de Valladolid, donde reside junto a su marido. Este último se encontró tres horas después con una nota de su mujer en la que le avisaba de que se había ido de paseo. Fue la última vez que él y sus tres hijos, ya emancipados, supieron de ella hasta que la Policía Nacional descubrió justo 24 horas después que se había registrado en un hotel en la capital palentina y que había pasado allí la noche. Eso después de que sus allegados peinaran literalmente la ciudad de Valladolid en su busca. Los agentes y sus hijos viajaban en la noche del sabádo al domingo rumbo a Palencia con la esperanza de reunirse con ella, a pesar de que fuentes oficiales aseguraban que todavía no había sido encontrada y seguía desaparecida.

Sus familiares enseguida difundieron la imagen de Lourdes por las redes sociales después de que un testigo les informara de que la habían visto sola por el entorno de Covaresa en torno a las siete de la misma tarde del viernes. Un grupo de guías caninos burgaleses se desplazaron esa misma madrugada, ya de ayer, a Valladolid y sus perros localizaron un posible rastro de la desaparecida hasta perderlo en la carretera de Rueda, «en un camino que sale a la izquierda en sentido a Puente Duero, nada más pasar el hotel Lasa Sport».

Así que allí, en el estacionamiento del hospedaje, comenzó ayer al mediodía una multitudinaria batida, que se repitió por la tarde, para intentar encontrar pistas del paradero de Lourdes, cuya desaparición denunciaron sus allegados esa misma mañana ante la Policía Nacional.

Las labores de búsqueda, que contaron con la participación de más de medio centenar de personas, entre familiares, vecinos, compañeros de trabajo y voluntarios, se centraron en torno al eje de la citada carretera Cl-610. A ellos se sumaron los efectivos de las policías Local y Nacional –encargados de la investigación–, un equipo de Protección Civil y otro del equipo de búsqueda y rescate burgalés con perros adiestrados. Semejante dispositivo se desactivó formalmente al filo de las nueve de la noche de ayer, cuando los agentes descubrieron que, en principio, se había ido voluntariamente a Palencia el viernes por la noche.

A expensas del encuentro

Fuentes policiales se limitaron a confirmar al cierre de esta edición que la mujer estaba «localizada, aunque físicamente aún no estamos con ella». Su hijo Cristian y el resto de su familia viajaban poco después para intentar reunirse con ella. «Esperamos que esté bien y que no se haya ido de nuevo», explicó.

Hasta ese momento, los familiares habían seguido innumerables pistas, en apariencia, falsas; ya que todo apunta a que Lourdes viajó a Palencia en autobús antes de registrarse en un hotel y abonar la estancia en efectivo. Un pescador, de hecho, creyó haberla visto por la mañana en el entorno de la desembocadura del Pisuerga y otros testigos la situaron en Puente Duero.

Algunas compañeras de trabajo de Lourdes recordaron durante la batida que el mismo viernes estuvieron con ella cuando salió de trabajar a las tres de la tarde y destacaron que «estaba absolutamente normal». También sus hijos incidieron en que no observaron «nada raro» hasta que horas después les avisó su padre de la ausencia de la mujer. «Solo se llevó el bolso, aunque dejó el móvil en casa, y una nota en la que simplemente ponía ‘me voy de paseo, no os preocupéis’», resumieron.

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