El pleno aprobará la operación para adquirir la Alcoholera y recalificar su uso

Alcoholera y terreno que pasará al Ayuntamiento. /Antonio Quintero
Alcoholera y terreno que pasará al Ayuntamiento. / Antonio Quintero

El proyecto incluye transferir otra parcela a los dueños y reservar suelo para el centro de salud

José María Díaz Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZ DÍAZPalencia

Otra vez en el pleno, aunque parece que hoy jueves, 15 de marzo, sí podrá salir adelante. El apoyo de Ciudadanos parece garantizado, lo que facilita lo tres votos necesarios para la mayoría absoluta. El resto de los grupos de la oposición han manifestado en diferentes ocasiones algunas dudas sobre las propuestas planteadas por la Concejalía de Urbanismo, por lo que es previsible una abstención que abra el camino a la presentación de alegaciones durante el periodo de exposición pública.

Pero esta vez, sí. La propuesta de modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana en el barrio de Pan y Guindas, que afectará a los artículos 90, 91, 92, 154 y 155 de la normativa urbanística y que incluye la subsanación de deficiencias de información y de los gráficos, quedará hoy aprobada de forma inicial, tras lo que deberá abrirse un proceso de información pública de dos meses. Después, deberán estudiarse las alegaciones recibidas e incorporar las modificaciones que se estimen oportunas, y si los cambios no son sustanciales, podrá regresar de nuevo al pleno municipal para su aprobación definitiva.

Esta modificación urbanística se plantea fundamentalmente como instrumento para la adquisición del edificio de la antigua Alcoholera, ya que, debido a las cargas y embargos que afectan a sus propietarios, resulta prácticamente imposible una compra del inmueble. Pero además, con los cambios en el planeamiento, el Ayuntamiento quiere reparar todas las deficiencias detectadas en la calificación urbanística de muchas de las parcelas ubicadas en este barrio, además se plantearse la posibilidad de ofrecer a los vecinos soluciones para los problemas de movilidad que existen actualmente, puesto que hay importantes zonas del polígono residencial de Pan y Guindas que son prácticamente inaccesibles con vehículos u obligan a efectuar largos y complejos recorridos para poder llegar a un punto que se encuentra a escasos metros.

En este sentido, el Ayuntamiento de Palencia encargó a un equipo de arquitectos la elaboración de un proyecto de reordenación urbanística del barrio, que se planteaba también como un estudio detallado de los problemas y necesidades de este polígono residencial en el que apenas se ha intervenido en la últimas décadas, por lo que presenta importantes necesidades de conexión y movilidad. «El estudio plantea innumerables soluciones para problemas que se plantean en el barrio. Algunas tan sencillas como la tala de las ramas más bajas de algunos árboles, que crean auténticas pantallas, casi un bosque inaccesible en el interior del barrio, y otras más complejas, como nuevo viarios semipeatonales que permitirían la circulación interior de los autobuses urbanos. Son solo propuestas, lo que no quiere decir que se tengan que llevar a cabo. Habrá que ir estudiándolas junto con los vecinos para ver si les interesan, porque muchas que tienen que ver con el tráfico, aunque sean muy sencillas no les convencen», explicaba ayer la concejala de Urbanismo, María Álvarez, mientras destacaba que se trata de un estudio de necesidades muy completo, ya que plantea también las posibles soluciones.

Pero aunque muchas propuestas seguirán siendo ideas sobre un papel por siempre jamás, hay una serie de medidas que cuya ejecución sí está garantizada, y son aquellas que hoy se aprueban en el pleno como modificación urbanística.

En este sentido, el aspecto más complicado es el relativo a la adquisición del edificio de la Alcoholera, que se quiere transformar en un equipamiento público de carácter cívico y cultural. Pero para ello, el primer paso debe ser la adquisición de este inmueble, que está en manos particulares y sobre el que además pesan importantes cargas y embargos, lo que impide un proceso normal de compraventa.

Se da además la circunstancia de que está calificado urbanísticamente como equipamiento privado, lo que significa que el Plan General de Urbanismo establece que es una terreno en el que pueden construirse supermercados o cualquier otro negocio particular, pero no un centro social de titularidad pública.

Luego la modificación que se aprueba hoy, además de permitir al Ayuntamiento hacerse con la propiedad del inmueble, tiene que facilitar también su rehabilitación como equipamiento cultural. Ante la imposibilidad de adquirir la finca por los métodos normales, como una compra o una permuta, los técnicos han planteado que se utilice la figura de la transferencia de aprovechamientos lucrativos, lo que se traduce en que el Ayuntamiento se quedará con la Alcoholera y un terreno posterior que estaba calificado como residencial, que se quiere dejar como espacio verde, y cederá a su propietario otras parcelas próximas a la avenida de Brasilia, en donde contará con la misma edificabilidad para viviendas y para el equipamiento privado que pierde. Esta transferencia se hace manteniendo las cargas y embargos existentes, que ahora afectan esas nuevas parcelas, mientras que las que se queda el Consistorio quedan totalmente liberadas. Así, la Alcoholera se califica como equipamiento público y el terreno posterior, como espacio libre de uso público, por lo que se transformará en un área verde.

El terreno que se transfiere era el inicialmente reservado para un hipotético centro de salud en el barrio, por lo que finalmente, la propuesta de modificación afecta a una tercera parcela situada junto a la calle Padilla, en la zona centro del barrio, que será la que se reserve para centro de salud y que deberá ser cedida en su momento a la Junta, por lo que se debe recalificar como equipamiento sanitario, puesto que ahora es un espacio libre de uso público y se usa como zona verde.

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