«Las palentinas tenemos buen gusto»

La diseñadora ultima una pamela en el taller de su casa.
La diseñadora ultima una pamela en el taller de su casa. / Antonio Quintero

Ana Isabel Martín 'Ana Lebasi' confecciona pamelas, tocados y diademas para eventos, que vende en su casa y en varias tiendas de la geografía española

SANDRA OZARÍNPalencia

Flores de tela, plumas de colores y largos lazos decoran la sala donde Ana Isabel Martín confecciona a mano cada pieza. La afición de la palentina por el mundo de la moda se remonta a su juventud, pero su andadura como diseñadora y empresaria de su propia marca, Ana Lebasi –que es su nombre al revés–, se remonta a hace seis años. La creadora palentina se dedica a la confección de sombreros, pamelas, diademas y tocados, junto con cinturones y bolsos para bodas y eventos.

–¿Cómo comenzó con este proyecto?

–Todo empezó en la boda de mi hermana hace seis años. Vi potencial en el sector y decidí empezar por mi cuenta a hacer principalmente tocados. Después, me fui a Madrid y estuve cuatro meses en un curso centrado en la confección de pamelas y tocados y, desde ese momento, no he dejado de crear mis propios diseños.

–¿Qué representa la marca Ana Lebasi para usted?

–Pues simplemente representa una pasión y una afición. Me gusta mucho trabajar en esto y creo que se aprecia en mis creaciones.

–¿Dónde encuentra la inspiración para los diseños?

–Siempre suelo hojear colecciones de diseñadores de renombre como Chanel o Valentino, sobre todo para ver lo que está de moda en el momento en cuanto a formas, colores… Pero la verdad es que, en relación a las ideas que tengo para los diseños, siempre hay días buenos en los que a la primera ya sé lo que tengo en mente y cómo hacerlo, y otros malos en los que me cuesta mucho más decidirme por algo que me guste. O acabo haciendo algo que al día siguiente miro y digo ¿cómo he podido hacer esto? Y tengo que empezar de cero.

–¿Qué artículos ofrece a sus clientas?

–Desde pamelas y tocados hasta bolsos y cinturones. Lo que más suelo hacer son coronas para novias, tocados y pamelas para bodas. Y recientemente he empezado a dedicarme al bordado en pedrería, que es lo que me está llevando más tiempo.

–¿Va a ampliar su negocio con los bordados?

–Sí, este invierno me quiero centrar en serio en este ámbito de la decoración con pedrería para ropa. El método que sigo, y sobre el que hice un curso también en Madrid el año pasado, se llama ‘Lunéville’. Consiste en bordar del revés la pedrería con un punzón. Este método me supone más tiempo porque todo el proceso se hace a mano. Me decidí por ‘Lunéville’ porque es un método bastante complicado y único, lo que hace que no sean muchas las que lo utilicen. Sería de las pocas en esta zona, lo que supondría que mis diseños tendrían un toque aún más único.

–¿Cómo empezó a darse a conocer en el mundo de los diseños?

–Lo que más me ha ayudado ha sido el boca a boca. Hace dos años me llamaron de la revista ‘Mujer Hoy’, lo que me ayudó también a promocionarme en otras provincias. Pero básicamente todas las clientas que tengo vienen por lo que se cuentan unas a otras después de haber llevado mis diseños. Tengo una página en Facebook que, aunque sea en menor medida, me sirve para mostrar mis diseños y las cosas en las que voy trabajando.

–¿En qué consiste el método de creación desde que surge la idea hasta el acabado del artículo?

–El trato es muy personalizado, no consiste en que la clienta me diga ‘quiero esto’, sino que viene con el vestido o con la tela y juntas llegamos a la idea final, mezclando lo que ella tiene en mente y lo que yo creo que le puede ir mejor para la ocasión. No suelo hacer varios productos de cada modelo, solo lo hago en casos muy particulares, es decir, cada pieza es única, solo la tiene la clienta para la que se lo hago.

–¿Qué materiales suele emplear?

–Todo lo que uso es de primera calidad. Yo consigo los productos para mí. Las flores de decoración son de seda o las tiño yo con té, las plumas son especiales para tocados, pajas, organzas… Yo soy la que me encargo de todas las partes, desde el primer diseño hasta el resultado final. Me gusta estar contenta con todo, desde usar los mejores materiales posibles hasta que el producto quede como creo que mejor le puede sentar a la clienta.

–¿Dónde vende sus creaciones?

–Principalmente las vendo aquí en Palencia, en mi casa, aunque también hay algunas tiendas que tienen mis productos en Valladolid, Bilbao, Santander...

–¿De qué complemento se siente más orgullosa?

–La verdad es que tengo bastantes favoritos. Hay algunos diseños de pamelas con lazos que me encantan, y diademas de flores que son muy favorecedoras y que llaman mucho la atención. Todas tienen algo que las hace especiales.

–¿Cree que las palentinas son elegantes?

–Creo que las palentinas tenemos muy buen gusto. Se busca mucho este tipo de diseños, lo que hace que haya un mercado en torno a estos eventos. A las palentinas les gusta mucho dedicar tiempo a pensar lo que se van a poner para ocasiones importantes y cada vez más se atreven a ponerse tocados y pamelas.

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