Palencia recuerda su época 'yeyé'

Helena Bianco y Pablo Abraira, en la presentación de la exposición. / Antonio Quintero

Los cantantes Pablo Abraira y Helena Bianco recuerdan aquellos años en la presentación de la exposición 'Días de Guateque'

MARCO ALONSOPalencia

Hubo una época en la que un guateque era algo mucho más atractivo que una operación contra la corrupción, en la que los vinilos movían caderas y no solo decoraban paredes. Sí. Hace no tanto tiempo ser 'yeyé' era mucho más 'cool' de lo que es ahora ser 'indie', y aquellos maravillosos años han aterrizado de nuevo en Palencia sin necesidad de llegar en 'Delorean'. Lo han hecho de la mano de la Asociación Cultural Muriel, que ha estrenado la exposición 'Días de Guateque' en el Centro Cultural Lecrac con el objetivo de recordar lo mejor de la música de los 50, 60 y 70.

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Una selección de los vinilos más representativos del coleccionista Alberto Rodríguez Lechón, presidente de la Asociación Cultural Muriel, adorna desde el 14 de julio las paredes del centro cultural, que ha viajado al pasado para ofrecer a los visitantes una muestra en la que no faltan trabajos de los artistas más representativos de las tres décadas más laureadas de la historia de la música.

Cualquier coleccionista que se precie estaría dispuesto a pagar una gran suma de euros por hacerse con estos discos, que en su día se pagaron en pesetas y ahora no se venden en ninguna moneda de curso legal. «Me han hecho ofertas de más de 500 euros por alguno de los discos que están expuestos, pero no vendo nada porque muchos de ellos los quieren mis hijos», explicó Rodríguez Lechón.

La presentación de la muestra contó con caras conocidas de la música de la época y Pablo Abraira acudió a la cita junto a la cantante de ‘Los Mismos’, Helena Bianco. Los artistas se hicieron infinidad de fotos con los seguidores que se acercaron a la presentación y demostraron que siguen en plena forma décadas después de llegar a lo más alto en la música.

Parece que las cosas no han cambiado tanto. Siguen sin construir un puente desde Valencia hasta Mallorca, por muy maravilloso que fuese, y los gavilanes no han dejado de almorzar palomas en ese juego al que algunos llaman amor. Mientras tanto, el Lecrac albergará esta exposición hasta el 3 de septiembre para todos aquellos que estén enamorados de la música, sin hacer distinción entre gavilanes o palomas. Y es que esta muestra es de lo más ecléctico.

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