Palencia perdió 200 autónomos en 2017

La Calle Mayor, zona de mayor actividad económica del centro de la capital palentina. /A. Quintero
La Calle Mayor, zona de mayor actividad económica del centro de la capital palentina. / A. Quintero

La agricultura y el comercio encabezan una preocupante pérdida de trabajadores por cuenta propia

JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española se limita a designar a los autónomos como aquellas personas «que trabajan por cuenta propia». Así, en el propio Estatuto del Trabajador Autónomo se recoge un modelo clásico de este tipo de trabajadores, que se circunscribían generalmente en el pequeño comercio, la agricultura y algunos profesionales, y también un cambio de modelo experimentado en los últimos años como consecuencia del desarrollo tecnológico, que ha abierto las puertas a una entrada amplia de emprendedores al régimen especial que regula la figura del autónomo. «Esta circunstancia ha dado lugar a que en los últimos años sean cada vez más importantes y numerosas en el tráfico jurídico y en la realidad social, junto a la figura de lo que podríamos denominar autónomo clásico, titular de un establecimiento comercial, agricultor y profesionales diversos, otras figuras tan heterogéneas, como los emprendedores, personas que se encuentran en una fase inicial y de despegue de una actividad económica o profesional, los autónomos económicamente dependientes, los socios trabajadores de cooperativas y sociedades laborales o los administradores de sociedades mercantiles que poseen el control efectivo de las mismas», recoge el Estatuto del Trabajador Autónomo para abrir los ojos a las nuevas realidades del mercado de trabajo actual.

Y por ello, no resulta extraño tampoco que sean precisamente estos nuevos sectores, estas nuevas áreas de empleo las que estén encontrando un mejor asentamiento en el actual marco laboral, mientras que esos modelos clásicos son precisamente los que con mayores dificultades están afrontando la crudeza de la crisis económica, que, aunque desde algunos ámbitos insisten en que ha tocado fondo y se ha iniciado la recuperación, todavía en la provincia de Palencia sigue azotando con crudeza a numerosas empresas y trabajadores autónomos.

Y así, tras un año en el que los palentinos podrían mirar al futuro con optimismo, a tenor de las cifras del paro, ya que se ha visto reducido en el 9,4% frente al año 2016, la preocupación sigue latente, puesto que otro indicador significativo de la situación económica, el de la afiliación al régimen especial de autónomos de la Seguridad Social ha visto cómo se desplomaban su cifras, situándose en registros mucho peores que las medias que se han obtenido en España o en Castilla y León.

En la provincia de Palencia, según un reciente estudio elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), mientras que la cifra de desempleo se situaba a finales de diciembre de 2017 en 10.401 parados, 1.076 menos que el año anterior, la afiliación de los autónomos entraba en caída libre con doscientos empresarios menos que el año anterior, lo que supone un descenos medio del 1,4. Se trata de una décima más que la media regional, situada en el -1,3, ya que en toda Castilla y León se perdieron el año pasado 2.591 autónomos.

Mientras, la situación en el conjunto nacional fue bien diferente, ya que hubo un crecimiento global en el número de altas de trabajadores autónomos, 10.468 más que el año 2016, lo que supone una subida del 0,3%, con un registro total de 3.204678 autónomos afiliados en toda España. Por su parte, la cifra de este particular grupo de trabajadores-emprendedores se sitúa en Castilla y León en 197.362, de los que 13.646 ejercen su actividad en la provincia de Palencia.

A tenor de estos datos, a nivel nacional, desde la organización ATA se hace un balance positivo del comportamiento de 2017, con una lectura optimista para este 2018 que comienza. «El año que acaba de finalizar cierra con una media de 29 nuevos autónomos cada día. El año pasado eran 72. No podemos decir que sean malas cifras, pero si la ampliación de la tarifa plana se hubiera puesto en vigor en el momento que se aprobó la ley estaríamos hablando de otras cifras. 2018 va a ser un año para los autónomos, un año muy importante. Como pasó en 2013, cuando se legisla en favor de los autónomos crece el empleo, tanto por cuenta propia como por cuenta ajena», asegura Lorenzo Amor, presidente de ATA. «Esperamos que con estas medidas las 9 comunidades autónomas que pierden autónomos dejen de hacerlo, y el resto puedan volver a sumar emprendedores que se consoliden en el tiempo. 2017 ha sido un año de espera que no ha conseguido frenar en seco el crecimiento de autónomos pero sí desacelerar su impulso. Enero va a ser un mes de incremento de autónomos ya que son muchos los que han aplazado su alta hasta que entrara en vigor la tarifa plana de 12 meses. Al contrario de lo que ha pasado en la última década, enero será positivo. Y en el año se crearán 135.000 empleos bajo el paraguas de los autónomos, de los cuales 65.000 serán nuevo autónomos y el resto trabajadores por cuenta ajena».

Se trata del quinto año consecutivo en el que crece el número de trabajadores por cuenta propia. Aunque el crecimiento registrado en los años sucesivos ha ido decreciendo poco a poco.

Sin embargo, ese optimismo no sirve para las cifras que ofrece la provincia de Palencia. Como se ha visto, en el último año, el descenso en este sector económico ha sido de 200 afiliaciones, lo que supone también el cierre definitivo de 200 proyectos empresariales.

Además, las principales caídas han afectado a sectores claves del desarrollo económico de provincia, la agricultura y el comercio, fundamentalmente, aunque también ha sido un mal año para la construcción, la hostelería e incluso el transporte. La principal caída se sitúa en el ámbito de la agricultura, que en el último año ha perdido 85 profesionales autónomos. A nadie se le escapa que el campo ha sufrido en 2017 su ‘annus horribilis’, debido especialmente a la sequía, lo que ha generado pérdidas millonarias en el sector y lo que ha conllevado también el abandono de decenas de agricultores, especialmente jóvenes que no han vislumbrado un futuro para su actividad empresarial.

En el ámbito del comercio, los cierres se han elevado a 49, una cifra muy elevada para una provincia en la que este sector goza de gran influencia económica, especialmente en la capital.

Se trata de dos «duros golpes en la línea de flotación de la economía provincial», según reconocen desde las organizaciones empresariales, precisamente en un momento en el que se esperaba un claro crecimiento económico, como consecuencia del continuamente anunciado fin de las crisis.

En la otra cara de la moneda, y ofreciendo un comportamiento muy diferente, se encuentran otros sectores, que hasta ahora pasaban desapercibidos, pero que se están poniendo a la cabeza en cuanto a la generación del denominado autoempleo o trabajo por cuenta propia. Así, se han apreciado importantes subidas en la constitución de pequeñas empresas o el establecimiento de profesionales en ámbitos como las actividades financieras y de seguros, las vinculadas a la sanidad y la salud, las relacionadas con la educación y también las áreas culturales y de entretenimiento.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos