Palencia, con el patrimonio inmaterial de las danzas

Grupo Provincial de Danzas de Palencia./El Norte
Grupo Provincial de Danzas de Palencia. / El Norte

El Grupo Provincial trabaja en el inventario de los bailes tradicionales palentinos

FERNANDO CABALLEROPalencia

Patrimonio inmaterial es el nombre que, auspiciado por la Unesco, ha tomado las manifestaciones culturales no tangibles –también se le denomina patrimonio intangible–. Inmaterial puede ser una lengua, una manifestación literaria singular, música, la danza, juegos y deportes, tradiciones culinarias, los rituales y mitologías, conocimientos y usos relacionados con el universo o los conocimientos técnicos relacionados con la artesanía en espacios culturales.

La relevancia que han adquirido estas expresiones se constata en que existe una Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, que tiene 382 referencias. Las primeras datan de 2001 y 10 son españolas, la mayoría fiestas.

Las danzas tradiciones constituyen una de las manifestaciones de patrimonio inmaterial, y la provincia de Palencia cuenta con un ramillete de esas danzas, que están siendo catalogadas e inventariadas. El Grupo Provincial de Danzas, creado en 1980 y vinculado estrechamente a la Diputación, trabaja desde su fundación en la recopilación de danzas palentinas.

La agrupación forma parte de la Federación Española de Agrupaciones Folclóricas (FEAF) –de Palencia también está integrado el grupo Jorge Manrique–, que trabaja desde el año pasado en un proyecto de Catalogación e Inventario de Música y Danzas Tradicionales, que desarrolla en el marco del Plan Global de Música y Danza Tradicional y se engloba en el Plan Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, promovido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

La recopilación de las danzas debe disponer en el inventario un triple soporte, «el histórico y social en el que nacieron los bailes, el musical y el coreográfico, que se refiere a los pasos, cambios o mudanzas», según explica Javier Revilla, presidente y director del Grupo Provincia de Danzas.

Para el inventario de estos bailes, la FEAF ha establecido una Metodología de la Danza Tradicional, que ha sido diseñada por expertos de los grupos integrados en la federación que han mantenido diferentes encuentros para fijar el método y los soportes de los que habla Revilla, de los cuales los más importantes son los aspectos musicales (partitura, letra, acordes para los músicos de acompañamiento, el esquema rítmico de apoyo en los pies, que son los sonidos que realizan los pies en su contacto con el suelo, y los elementos sonoros a través de las castañielas, pitos, tejas y otros elementos), y los aspectos coreográficos individuales (posición de los pies, los brazos y el tronco) y colectivos , ya sea en una pareja (se refiere a la relación de desplazamientos y posiciones de un miembro de la pareja respecto al otro) o en el conjunto del grupo.

La provincia de Palencia es rica en recreaciones de una misma danza. «No se puede hablar de una jota auténtica, sino de formas y maneras que tiene en un contexto en función del componente dinámico, que es el movimiento, y del componente plástico o estético, que es la forma de presentarlo, esto es, la indumentaria, los adornos, el atrezzo...», agrega Revilla.

En general, las danzas se dividen en rituales o de Corpus Christi –«cada pueblo tiene su danza, que ahora están integradas en las fiestas locales, los vecinos las sienten como algo suyo, son parte de la fiesta», explica el folclorista– y de divertimento, que están vinculadas al ciclo de la vida (nacimientos, mocedades, noviazgos, bodas...) y al ciclo festivo (Navidad, Carnavales y fiestas locales).

El esquema de las danzas tradicionales palentinas, según Javier Revilla, se puede estructurar por comarcas. Así, en la Montaña Palentina, que comparte con el norte de Burgos y el sur de Santander, existen el baile a lo llano y el baile a lo ligero, y en toda la provincia se danzan los bailes de rueda o corridos y la jota, de la cual hay muchas recreaciones –muchos pueblos tienen la suya–. Además, hay peculiaridades, como el baile de la menudita y la danza de la pata y el recuadro, que son típicas de la comarca de la Vega de Saldaña, o el ‘papudo’ o baile de bodas, que es típico de Paredes de Nava. Asimismo, «hay constancia de que en la provincia se bailaban otras danzas como el fandango al modo castellano o las habas verdes», apostilla Javier Revilla.

Del baile a lo ligero, asimismo, hay cinco recreaciones: en Nestar, Areños, Cervera de Pisuerga, Camasobres y Castrejón de la Peña del baile a lo llano, hay dos recreaciones: en Triollo y Camasobres; y de la jota existen más de veinte recreaciones, entre ellas en Fuentes de Valdepero, Cisneros, Becerril de Campos, Baltanás –La Cobata–, la jota popular de la Vega Saldaña, Villamoronta, Torquemada, Cobos de Cerrato y Villada –en este municipios hay varias–, entre otras. Sobre la jota en la provincia de Palencia, Revilla explica que «tiene los caracteres generales de la jota castellana con tres cambios o mudanzas básicos encontrando variaciones y peculiaridades propias que marcan un carácter en las cuatro grandes comarcas: Montaña Palentina, Vega de Saldaña, Tierra de Campos y Cerrato».

Por último, los bailes de rueda o corridos tienen cuatro recreaciones en la provincia: en Quintanadiez de la Vega, Frechilla, Villada y Loma de la Vega.

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