Palencia despide a la folclorista Carmen Pérez Morilla

Carmen Pérez Molina
Carmen Pérez Molina / El Norte

El funeral se celebrará este sábado, a las 12:45 horas, en la iglesia parroquial de San Lázaro

LUIS ANTONIO CURIEL Palencia

Luis Antonio Curiel Calleja // Palencia

María del Carmen Pérez Morilla 'Carmina' ha falleciódo este viernes a los 85 años. Una noticia que los palentinos recibieron con tristeza y que ha dejado, de algún modo, huérfano al folclore de la tierra. Natural de la localidad zamorana de San Martín de Valderaduey, desde niña ha vivido en la capital. Contrajo matrimonio con Ángel Suárez y de su unión nacieron cinco hijas. El funeral se celebrará este sábado, a las 12:45 horas, en la Iglesia Parroquial de San Lázaro y a las 20:00 horas tendrá lugar la misa de familia.

Carmina fue una amante de la cultura tradicional, especialmente de la danza y el folclore típico palentino, por el que trabajó con empeño durante varias décadas y gracias a su empeño se formaron numerosas generaciones de palentinos que hoy todavía siguen haciendo gala de las jotas de esta tierra.

Muchos grupos de danzas de la provincia y capital surgieron gracias a la aportación y empeño de la Sección Femenina, quedando la mayoría de ellos en el letargo tras su desaparición. Carmina formó parte del Grupo de Danzas de Sección Femenina y fue una entusiasta de la obra llevada a cabo y de lo que aún podría realizarse, por lo que puso todo su empeño para evitar la pérdida total. Corría el año 1979 y una de sus primeras acciones fue reagrupar a los danzantes que comenzaban a desperdigarse, dando lugar al Grupo de Danzas de Palencia formado por personas procedentes de Sección Femenina y Educación y Descanso, recuperando de este modo variadas danzas folclóricas, en muchos casos prácticamente olvidadas, de la provincia de Palencia.

El siguiente paso fue comentar la falta de medios para continuar con el proyecto a Maritina Calleja, directora del Departamento de Cultura y secretaria de la ITTM, concertando un encuentro con el presidente de la Diputación, Emilio Polo Calderón, que mostró su apoyo total y animó a continuar con esta labor, constituyéndose de esta manera el Grupo Provincial de Danzas de la Diputación, en cuyas dependencias del Palacio Provincial realizaron sus ensayos dirigidos por Carmen Pérez Morilla que contó con el total apoyo de María Jesús Feijoó Milano. Junto a este Grupo se creó la Escuela de Danzas. En 1980, el Grupo de Danzas de Palencia recibió la obra completa de Guzmán Ricis -autor del himno a Palencia- de manos de su hijo Antonio Guzmán, que puso a disposición del Grupo música y letras de las obras del folclore palentino recopiladas por el maestro Guzmán Ricis.

Corría el año 1981 cuando Carmen Pérez y María Jesús Feijoó dejaron la Diputación y comenzaron una nueva aventura como Agrupación de Danzas ‘Vieja Castilla’, estructurada en función de las edades de sus componentes en las secciones ‘Sementera’, Trigal’ y ‘Jorge Manrique’. Desde sus inicios, inscribieron la Agrupación en la recién creada Federación Nacional de Agrupaciones Folklóricas y el Grupo ‘Jorge Manrique’ pasó a representar al Ayuntamiento de Palencia, desarrollando una meritoria labor de enseñanza y promoción de los bailes y danzas palentinos en los diversos Centros Sociales de la ciudad. La Agrupación de Danzas ‘Vieja Castilla’ jugó un papel decisivo para conservar el folclore palentino durante la década de los ochenta, dando a conocer las jotas y danzas palentinas en las fiestas patronales de los distintos pueblos de la provincia, participando en los Festivales de Danzas del Octubre Cultural de Palencia, en TVE en el programa ‘Gente Joven’, en el Día del Concejo, en festivales nacionales e internacionales, en las distintas ‘Europeades’ celebradas en España, Francia, Austria, Italia, Portugal, Alemania y Bélgica, entre otros países.

Carmina dejó la Agrupación Vieja Castilla en 1984, de la que sólo queda actualmente el Grupo ‘Jorge Manrique’, muy renovado. Pero el empeño de Carmina hizo posible que ese mismo año, 1984, se creara el Grupo Inés de Osorio dentro del Colegio Santo Ángel, ofreciéndolo como actividad extraescolar y que finalizó su andadura en 1998. Además, Carmina coordinó todos los Festivales celebrados en el Octubre Cultural de Caja Palencia y Caja España, en los que actuaban los grupos que dirigía en el momento junto a otros de distintos puntos de la geografía nacional y europea.

También formó parte del jurado en el II Concurso de Bailes y Canciones de la Montaña Palentina celebrado en Cervera de Pisuerga el 15 de Agosto de 1984. Carmina colaboró en festivales folclóricos solidarios a favor de Manos Unidas -el festival contra el hambre se celebró durante una década en la capital y se ha recuperado la pasada Navidad- y llevó sus grupos de danzas a las distintas residencias de ancianos. Carmina realizó exposiciones de trajes y usos palentinos; promovió el uso de la mantilla con motivo de la solemnidad del Corpus Christi, tradición prácticamente olvidada en Palencia en aquella época y realizó durante varios años los Altarcillos a San Juanillo. También ha sido madrina en el tradicional Bautizo del Niño.

TRAJES Y FOLCLORE PALENTINOS. Carmina recopiló canciones, danzas y modelos de trajes, adornos, calzado y demás accesorios por los pueblos de Tierra de Campos, el Cerrato, Camino de Santiago, la Vega y la Montaña. La Sección Femenina aprovechó el trabajo recopilatorio realizado por Carmina para adornar el traje de gala que llevará la mujer representando a Palencia.

La mayoría de las danzas palentinas están relacionadas con el campo y con la religiosidad, destacando el paloteo. Jotas típicas palentinas como la Romería de Santo Toribio; Villamoronta; Torquemada; Guaza de Campos; Cobos de Cerrato; Panaderas, de Grijota; La Cobata, de Baltanás, La Muralla, de Villada; El Cura de Perales; Danza de la Pata, de Quintanadiez de la Vega; Da la vuelta bailador; Rueda de Quintanadiez de la Vega; Redondilla de Frechilla; El Cuevanito y El Pingajo son algunas de las muestras más representativas del folclore palentino que Carmina enseñó a los distintos grupos de danzas. Como maestra del folclore, recuperó numerosas estructuras coreográficas entre jotas, bailes corridos, ruedas, llanos, ligeros, fandangos, boleros, danzas rituales y bailes populares. Una labor que ha compartido con otros amantes de la tradición palentina, como Margarita Ortega, José María Silva, Pedro Miguel Barreda, Gonzalo Ortega Aragón, Francisco Javier Revilla, Miguel Ángel del Río y Juan Cruz Silva, entre otros. Además, Carmina siempre contó con el apoyo de distintos músicos como Artemio Antolín, Ángel Miguel y Rafa López, Darío Torres y el señor Julio, dulzaineros y redoblantes para grupos de danzas.

Además, Carmina fue voluntaria de Manos Unidas en Palencia durante varios años y en su casa se inició el primer costurero y ropero la ONGD, donde hacían varias labores, entre las que destacan los trajes regionales que luego pasaban a la Exposición de Artesanía Solidaria en la época del lanzamiento de la tradicional Campaña Contra el Hambre. Este costurero funcionó varios años en su domicilio, haciéndolo en la actualidad en la Delegación de Manos Unidas de Palencia.

Carmina fue una de las artífices del estampado en los manteos realizado con tintes imitando el llamado ‘a fuego’. Recopiló varios modelos antiguos y le propuso a Luis Montes grabarlos, llegando a ser un referente nacional en esta materia.

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