PAISAJES EVOCADORES

Juan Pedro López regresa a la iglesia de San Bernardo para mostrar sus pinturas

El pintor Juan Pedro López, junto a su obra ‘Un momento fugaz./A. Quintero
El pintor Juan Pedro López, junto a su obra ‘Un momento fugaz. / A. Quintero
FERNANDO CABALLEROPalencia

Un cuadro de Juan Pedro López que se expone en la iglesia de San Bernardo muestra la clave de esta exposición y, por extensión, de toda la obra de este pintor extremeño –de Plasencia, donde nació en 1966– que reside en Palencia. El cuadro se titula ‘Me he acordado mucho de ti’. Se trata de un paisaje boscoso con frondosos árboles que está teñido de colores tenues. Se trata de un cuadro de resonancias románticas cuyo título, muy poético, como el resto de las obras expuestas, invoca un espacio conocido, que sirve de referencia y de evocación en la memoria de un paisaje.

Esta capacidad evocadora de los paisajes de Juan Pedro López se extiende al resto de su obra vinculada con la naturaleza: jardines, flores, patios interiores. Estos cuadros evocan un espacio, pero también un tiempo pasado. Juan Pedro López ha regresado con su producción artística a su cita en la iglesia de San Bernardo –en anteriores ocasiones lo ha hecho en 2006, 2011 y 2014-, presentando una amplia colección de cuadros y algún dibujo, así como una original serie de artísticas cajas de madera realizadas con materiales nobles que él diseña y elabora de forma artesanal.

López titula esta muestra ‘Un momento fugaz’, que a su vez en el título de dos cuadros que constituyen polípticos –uno con 16 pequeñas obras y el otro con cinco algo más grandes de tamaño– que resumen temáticamente la exposición: paisajes, palomares, labores de campo (vendimia), ciudades, Puentecillas…

Porque esta exposición es variada desde el punto de vista temático. El pintor retrata una realidad amplia y diversificada, que no se circunscribe a un tema concreto, aunque en general, en la exposición abundan mucho más los paisajes, pues no en vano es en el paisaje donde ofrece obras muy logradas plásticamente.

Unos paisajes en los que mantiene la técnica impresionista arropada por su querencia de pintar al natural, lo que aporta frescura a estos cuadros. Pero el impresionismo ha dado un paso adelante, y la soltura de la pincelada se ha trocado en puntos, en ráfagas de pincel, en píldoras que ocupan las copas de los árboles e incluso las ramas de los frondosos bosques, una técnica que acerca al pintor al puntillismo.

El pintor cultiva una pintura de raíces líricas, que parte del propio título y termina en cuadros de una gran belleza plástica. Este lirismo plástico se traduce en el uso de una amplia paleta cromática, que se refuerza con sutiles matices en las gradaciones, que sin duda enriquece la pintura de Juan Pedro López.

Este pintor es sin duda un gran paisajista, con este lenguaje entre impresionista y puntillista que aporta mucha vitalidad al cuadro. Incluso cuando la línea adquiere más fuerza, como en cuadros como ‘Una noche bajo el peral de Ramón’ o la serie de jarrones de flores que aparecen al final del recorrido de la muestra, la pintura se mantiene viva en estas obras, pero el dibujo adquiere un papel más explícito. Los paisajes de López son frescos, con mucha y acertada luz, esa luz natural de la que hace gala el artista al presentar sus obras como pintadas al aire libre.

La exposición de Juan Pedro López permanecerá abierta en la iglesia de San Bernardo (calle San Bernardo, 11), hasta el 5 de noviembre, en horario de lunes a viernes: de 18:30 a 21:30; festivos: de 12:00 a 14:00 y de 18:30 a 21:30 horas.

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