Las obras de Becerro de Bengoa y el aparcamiento del Pabellón de Palencia vuelven al pleno

Calle Becerro de Bengoa./Antonio Quintero
Calle Becerro de Bengoa. / Antonio Quintero

El PP logra el apoyo de Ciudadanos para que no se paralice otra vez la aprobación de las obras, lo que haría que se perdiese el presupuesto

JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

No se trata de dos proyectos extaordinarios, ni de nada fuera de lo habitual en una ciudad como Palencia. De hecho, en un caso, solo se busca ampliar las aceras y soterrar los aparcamientos con el fin de dignificar la imagen de una de las calle más céntricas, y en el otro, reordenar los espacios perimetrales del Pabellón de Deportes y también de las piscinas de Eras de Santa Marina con el fin de que los usuarios de ambas instalaciones puedan disponer de un mayor número de plazas de aparcamiento.

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Sin embargo, estas dos actuaciones han puesto de nuevo en jaque el frágil marco de relaciones que mantienen el equipo de gobierno del Partido Popular y el grupo de Ciudadanos, cuyos tres votos son determinantes en la mayor parte de las ocasiones para sacar adelante cualquier proyecto. Un ejemplo de esto son las ordenanzas fiscales para el próximo año, cuya propuesta saldrá adelante el lunes en el pleno municipal por el acuerdo cerrado entre ambos partidos. Asimismo, fue el apoyo de Ciudadanos el que permitió que el populr Alfonso Polanco conservase la Alcaldía, tras haber logrado solo diez concejales en las últimas elecciones municipales.

Pero este entendimiento no siempre es fácil y estas dos obras, la reforma del último tramo de Becerro de Bengoa y el aparcamiento del Pabellón han puesto a prueba de nuevo el entendimiento entre ambas formaciones políticas.

En el último pleno ordinario, el pasado jueves 19 de octubre, Ciudadanos se unió a los otros dos grupos de la oposición, PSOE y Ganemos, en su rechazo a tramitar la aprobación de ambas actuaciones, al entender que no habían recibido la pertinente información sobre ambos proyectos y no se habían debatido de forma suficiente.

Así, ambas obras tuvieron que ser retiradas de los expedientes de modificación de créditos que se iban a aprobar en el pleno para incorporar a los presupuestos de 2017 fondos procedentes de los remanentes del año anterior que servirían para ejecutar estas dos obras y otras actuaciones, sobre las que no hubo polémica.

Revisión

Ahora, tras una revisión de los proyectos en la Comisión de Hacienda, el grupo municipal de Ciudadanos ha anunciado su apoyo a ambas actuaciones, por lo que el pleno extraordinario del próximo lunes, en el que se deben aprobar también las ordenanzas fiscales del próximo año, incluirá además dos puntos relativos a expedientes de modificación de créditos presupuestarios, con el fin de que se pueda consignar para este 2017 el dinero necasario para acometer ambas obras. Esta decisión ha resultado un gran alivio para el equipo de gobierno, puesto que, de no lograrse una aprobación inmediata, el presupuesto previsto para las dos actuaciones no podría volver a destinarse a la ejecución de obras y se utilizaría para amortizar parte de la deuda que tiene contraída el Ayuntamiento.

Esto sucede porque se trata de fondos procedentes de los remanentes del año anterior, que, según establece la normativa, solo pueden destinarse a financiar obras vinculadas al desarrollo sostenible (ambas cumplen este requisito) o a la amortización de deuda. Y en el caso de que se utilicen a la ejecución de obras, los trámites de la licitación tienen que estar cerrados antes del 30 de diciembre.

El bloqueo en el pleno anterior ha obligado a que todo se retrase semana y media, con lo que se ajustan demasiado los plazos para conseguir la tramitación administrativa que debe seguir cada obra. Si se apruebe en el pleno del lunes, hay que esperar un mes para completar el periódo de alegaciones, antes de que se pueda disponer de esos fondos para abrir el proceso de licitación pública. «Si no hay alegaciones, que no suele haberlas, estaremos muy justos, pero llegamos», señaló ayer el concejal de Obras, Facundo Pelayo, quien señaló que se trata de una «oportunidad única, porque si este dinero no se usa para estas obras, pasaría a poder usarse solo para amortización de deuda. Con lo cual, dejaríamos de mejorar dos zonas de la ciudad en las que es muy necesario actuar», señaló el edil.

Techo de gasto

También el concejal de Hacienda, David Vázquez, destacó ayer la importancia de que se acometan estas obras con los fondos procedentes del remanente del año anterior, puesto que su aportación a los presupuestos no signfica variar la cuantía del techo de gasto, con lo que no se condiciona de ningún modo la elaboración del documento presupuestario del próximo ejercicio.

La obra de Becerro de Bengoa, que incluye el soterramiento de los contenedores de residuos, la ampliación de las aceras y el establecimiento del aparcamiento en línea (con lo que se perderán algunas plazas) supone un gasto de 354.000 euros. Por su parte, la intervención en los laterales del Pabellón y en su parte posterior para genera más aparcamientos costará 295.000 euros.

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