Hasta noviembre, sin lluvias en Palencia

Termómetro de la plaza León el pasado mes de agosto. / Antonio Quintero

Las temperaturas serán este otoño algo más elevadas de lo habitual, según la Aemet, tras un verano «extremadamente cálido»

CÉSAR R. CABRILLO Palencia

El verano ya ha quedado atrás, este jueves comenzó oficialmente el otoño. La nueva estación durará 89 días y 20 horas, y terminará el 21 de diciembre, momento en que demos la bienvenida al invierno. El equinoccio de otoño, que da comienzo a la estación que da su nombre, es el momento del año en que el día tiene la misma duración que la noche. A partir de hoy los días serán cada vez más cortos, y es que el otoño es la época en que la longitud del día se acorta más rápido.

Además, el último domingo de octubre será el momento en que habrá que atrasar los relojes una hora, es decir, que a las 3:00 horas serán las 2:00 horas. Por el momento, el otoño comenzará con temperaturas «más altas» de lo habitual y con pocas precipitaciones tras un verano «extremadamente cálido», según informó el miércoles la Agencia Estatal de Meteorología a través del delegado territorial Juan Pablo Álvarez.

También destacó que el otoño traerá consigo temperaturas algo superiores a la media, así como precipitaciones más abundantes que en la época estival, aunque todavía sin cierta regularidad. Y para ver las ansiadas lluvias todavía habrá que esperar al menos casi un par de meses. Las precipitaciones sí que regresarán a Castilla y León este otoño, pero no lo harán hasta noviembre, cuando incluso se prevé que superen la media de lluvias de la comunidad, 51 litros por metro cuadrado, en cinco litros. Aunque todavía señalan que existe «mucha incertidumbre» respecto a lo que puede ocurrir. En diciembre, último mes de la estación, se prevé que las temperaturas sean más calurosas de lo normal, exactamente un grado más, y que aparezcan las primeras precipitaciones en forma de nieve, sobre todo en cotas altas.

La rueda de prensa ofrecida en la sede de la Aemet sirvió también para hacer balance del verano que ha concluido este jueves sobre las 22:00 horas. «El verano en Castilla y León ha tenido una valoración general de cálido y seco, con algunas zonas en las que ha llegado a ser extremadamente cálido como en el oeste de la comunidad», aseguró Álvarez.

Los valores registrados de temperaturas medias en la temporada estival han sido «muy superiores a lo normal» en la mayor parte de la comunidad, por lo que señaló que no se registraba una sequía tan intensa desde hacía varios años. De los meses registrados, el más cálido fue junio, que con un aumento de 3,5 grados por encima de la media, provocó altas temperaturas en la mayor parte de Castilla y León, que obtuvo la clasificación de «extremadamente cálido». Por su parte, el mes de julio registró las temperaturas más bajas durante la época estival.

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