Gas Natural insiste en que no se ha probado la causa de la explosión de Gaspar Arroyo

Abogados de Gas Natural y Mapfre./Marta Moras
Abogados de Gas Natural y Mapfre. / Marta Moras

Los abogados de la empresa recuerdan que había otros agentes explosivos en el inmueble

EL NORTEPalencia

Gas Natural afirma que no se ha podido acreditar su responsabilidad en la explosión de gas ocurrida en Palencia en 2007 y pide que se desestime la demanda por la falta de "consistencia" de las pruebas presentadas en el juicio civil celebrado en Palencia y que hoy ha quedado visto para sentencia.

Los letrados de Gas Natural y de Mapfre, aseguradora de la gasística, han expuesto hoy sus conclusiones en la última sesión del juicio civil por la explosión de gas que ocurrió en la calle Gaspar Arroyo de Palencia el 1 de mayo de 2007 y que causó nueve muertos, una treintena de heridos, un centenar de damnificados y tres edificios derruidos.

El letrado de Gas Natural ha criticado el intento de los demandantes de "demonizar" a la empresa durante el juicio y ha señalado que Gas Natural podría haber llegado a un acuerdo para evitar el juicio pero no lo ha hecho porque: "cuando eres inocente cuesta pasar por culpable y la compañía no está dispuesta a que se le declare responsable de algo de lo que no es responsable.

Durante su exposición ha destacado que durante el juicio se ha hablado de dos tipos de peritos: "los de las instituciones públicas, imparciales y objetivos por un lado, y los mercenarios pagados a sueldo por Gas Natural y que no tienen la mínima credibilidad, por otro".

Por eso ha decidido tomar como base los informes "neutrales" de los peritos de la Policía, la Junta de Castilla y León, el INTA y el CSIC, para elaborar toda una argumentación en la que ha reinterpretado sus conclusiones.

De esta forma, si las pruebas de los peritos judiciales concluyen que la explosión se produjo por una fuga de gas natural en la válvula de acometida que formó una bolsa en el interior del edificio número 4, el letrado ha asegurado que con los mismos informes puede concluirse que "es posible que se produjera una explosión de gas natural o butano y que fue en el tercero".

"Solo teniendo en cuenta las pruebas de los peritos judiciales sería muy difícil atribuir la explosión a una fuga de gas natural desde la válvula que llegó al edificio y que la sociedad demandada sea la responsable", ha resumido.

Además, con todas las pruebas practicadas, ha tratado de arrojar luz sobre el lugar donde se produjo la explosión y ha insistido en que todo apunta a que tuvo lugar "muy probablemente" en el 3ºA del número 4, por el rastro en forma de V que dejó la explosión en los edificios vecinos y por las proyecciones de restos en el edificio de enfrente.

En este sentido el letrado ha considerado que el único hecho que ha quedado suficientemente probado durante el juicio es que la explosión tuvo lugar en la tercera planta, de lo que se deduce, según su argumentación, que "no pudo ser gas natural procedente de una válvula situada en el exterior" porque tampoco se ha demostrado "cómo subió hasta el tercero", e incluso que "el agente explosivo pudo ser gas butano".

También ha defendido la efectividad de las revisiones que realiza Gas Natural en sus instalaciones de forma bianual y ha asegurado que la válvula de acometida estaba en buen estado antes de la explosión, que pudo dañarse durante la extracción o por los efectos de la explosión y que las pruebas de estanqueidad posteriores que indicaron que fugaba "no conducen a nada".

Por tanto considera probado que la explosión se produjo en la tercera planta, que no se sabe qué agente explosivo la produjo y que, en caso de ser gas natural habría procedido del tercero porque "sería prácticamente imposible que llegara hasta allí desde la válvula".

Ha insistido en que las pruebas presentadas durante el juicio no tenían "consistencia" y ha concluido que no se puede establecer una relación de causalidad entre Gas Natural y la explosión, por lo que niega la existencia de "una responsabilidad objetiva" de Gas Natural en el suceso.

El abogado de la compañía aseguradora Mapfre se ha adherido a estas conclusiones y ha afirmado que "no es evidente la responsabilidad de su asegurada", subrayando "la enorme dificultad probatoria de este asunto" y lamentando que los demandantes no hayan encargado informes más contundentes que demuestren sus hipótesis.

Ha señalado que es un hecho probado que la válvula funcionaba correctamente antes de la explosión, y que si hubiera estado mal habría que demandar al fabricante, así como que el hecho de que se detectaran siete fugas el año anterior demuestra "la diligencia" de Gas Natural y no su "negligencia".

Finalmente los letrados de Gas Natural han pedido que, en caso de que la compañía sea considerada responsable, se rebajen en algunos casos y no se admitan en otros, las indemnizaciones solicitadas por los demandantes al considerarlas "excesivas" e "injustificadas".

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