«El mensaje del Rey mejoraría si lo diera en la bañera con un cava»

Roberto Montañés, a la izquierda, junto a su compañero, Santiago Díaz, en la imagen promocional de su disco ‘Noches de Bingo’./
Roberto Montañés, a la izquierda, junto a su compañero, Santiago Díaz, en la imagen promocional de su disco ‘Noches de Bingo’.

Los Gandules tocarán en Palencia el sábado 23 de diciembre y su integrante Roberto Montañés ya tiene la bata preparada

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

Hasta que llegaron al panorama musical, nadie había salido al escenario en bata y pantuflas para sentarse en un sofá y versionar temas de los grupos más grandes de la historia. Sus conciertos mezclan lo humorístico y lo musical con un aroma extravagante que todo lo envuelve, con una fragancia que hace sonreír al público tan solo con su presencia y es que, ahora que en España son cuatro los privilegiados que ejercen su profesión, da gusto ver a dos personas que trabajan de lo suyo, a dos ‘frikis’ orgullosos de serlo que viven de eso, de sus ‘frikadas’. Y no les debe ir muy mal porque llevan ya 15 años sacando rentabilidad a la bata y las zapatillas, a un atuendo que lucirán el sábado 23 desde las 22:00 horas en la sala La Cueva de Palencia para ofrecer un concierto dentro de su gira ‘Comí, bebí y vencí’.

¿Nos hemos dejado algo en el tintero en la presentación?

–Sí, que tenemos que mantener unos yates con muchos metros de eslora y grifería de oro, eso es muy costoso y es la razón principal por la que seguimos en esto. A parte de esta chorrada, que además es mentira, tantas referencias a aromas y fragancias nos han extrañado, señor entrevistador.

Para cosas extrañas lo que me sucede a mí ahora que, por normas de estilo del periódico, tengo que tratar de usted a un hombre vestido con bata y zapatillas de andar por casa. ¿Le suele tratar de usted alguien más que el director del banco y la Guardia Civil?

–La Guardia Civil siempre nos llama «caballero», que si caballero esto, que si caballero lo otro. A nosotros sólo nos trata de usted Guti y las normas de estilo de este periódico, que nos parecen muy correctas. Pero si quieres nos puedes llamar de tú o ‘cariño’ o ‘tigre mío’, como prefieras.

Lo dejaremos como empezamos, por muy tentador que sea ese ‘tigre mío’...

–Como te parezca mejor, señor entrevistador.

Han llamado a la gira ‘Comí, bebí y vencí’. Es el mejor eslogan para las fechas que tenemos por delante, ni el mismísimo Julio César lo hubiera descrito mejor…

–Últimamente nuestras giras son más gastronómicas que otra cosa y en estas fechas lo importante es controlar la ingesta de langostinos y, una vez controlado esto, ya se puede comenzar a devorar centollos y después seguir con la casquería. Julio César era un buen tío y tenemos entendido que era muy atractivo.

«Tenemos la suerte de vivir del trabajo de otros pero somos autónomos, así que nos va fatal»

El título de su último disco, Noches de Bingo, también parece creado para estas fechas. ¿En el bingo de Los Gandules están todas las bolas o falta alguna, como sucede cada Nochebuena en todos los hogares de España?

–Faltan muchas bolas, no nos gusta el 71 ni el 27, son números feos. Pero para bolas, las del Atomium de Bruselas, eso sí que son unas buenas bolas, esas no hay quién las pierda.

El domingo será 24 de diciembre. ¿Se imagina una Nochebuena sin Raphael y con Los Gandules en ‘prime time’ en la 1?

–A nosotros lo que nos gustaría es que en Nochebuena pusieran un buen partido de criquet debido a la larga tradición que hay en España de jugadores de criquet, hay pocas cosas tan divertidas como el criquet... O una partida de Monopoly televisada, Los Gandules hace tiempo que deberían estar en el ‘prime time’ de la 1, la verdad es que no parece complicado estar ahí, pero preferimos la radio… ¡No!, mejor el telégrafo… Perdón, donde esté el lenguaje de banderas que se quite todo.

¿Como especialista en versiones, qué consejo le daría a Felipe VI para que su mensaje de Navidad no suene como una versión de los de su padre, de esos que empezaban con un ‘Me llena de orgullo y satisfacción’?

–Una opción podría ser hacer el mensaje metido en la bañera con una copita de cava, sería algo diferente. O que lo leyera cabeza abajo. Porque lo lee ¿verdad?, dicho esto con todo el respeto.

Actúan en la sala La Cueva. Qué mejor lugar para tocar su tema ‘La tuneladora’…

–Es uno de los temas que más nos gustan de los que tocamos, de hecho creemos que es nuestra obra cumbre, cumbre borrascosa, puro costumbrismo llevado a la maquinaria pesada.

En su último disco hablan del gluten en ‘Camarero, soy celíaco’. Tras la canción ‘Alérgica’ ya son dos los temas que dedican a las alergias. ¿A qué son alérgicos Los Gandules?

–Pues al Ibuprofeno y en general a los antiinflamatorios no esteroideos, también a la penicilina y a las sulfamidas. Al melón… Lo peor es lo del melón, con lo que nos gusta.

Decía antes que lo de los yates era mentira. ¿Con esto de las versiones se están forrando o no les da ni para comprarse una bata nueva?

–Pues tenemos la suerte de vivir de esto, es decir del trabajo de otros, o algo así. No tenemos una casa en Miami, pero tampoco vamos en transporte público. Somos autónomos, o sea fatal, ni un duro, muy mal. Pero no nos manda nadie o sea, bien.

En sus conciertos mandan sentarse en el suelo a las filas delanteras para que vean mejor los de atrás. ¿Lo hacen porque son muy católicos y siguen a rajatabla eso de ‘los últimos serán los primeros’?

–En realidad es porque si no ven los de atrás, somos nosotros los que nos tenemos que quedar de pie y, amigo, no nos dedicamos a esto para estar de pie ni para sudar, nada más lejos de nuestra intención. Aunque es cierto que sí que tiene algo de eso de que los últimos serán los primeros, lo que le da un toque mesiánico al asunto que no nos desagrada.

Sus tres últimos discos son ‘Mañanas de petanca’, ‘Tardes de merienda’ y ‘Noches de Bingo’. ¿Han cerrado la trilogía o habrá un ‘Madrugadas de water’?

–¡Maldita sea! ¿Cómo lo has sabido?

Será mi sentido felino por aquello de que soy ‘su tigre’...

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