Pez Luna lleva al Festival de Teatro de Palencia los abusos sexuales

Mercedes Herrero y Patxi Vallés, en un momento de la representación. /El Norte
Mercedes Herrero y Patxi Vallés, en un momento de la representación. / El Norte

La obra, escrita y dirigida por Mercedes Herrero, está concebida como un teatro-documento con una puesta en escena basada en un invernadero

FERNANDO CABALLEROPalencia

Los abusos sexuales en la infancia y sus consecuencias en la vida de las víctimas entrarán de lleno en el Teatro Principal de Palencia con la obra ‘Una flor en la nevera. Ritual de congelación’, que pondrá en escena la compañía palentina Pez Luna, que dirige Mercedes Herrero. «No es una obra psicologista, sino física, una manifestación de teatro documento a partir de entrevista de vida y de la observación particular de personas que sufrieron abusos sexuales en su infancia». Así la definió ayer la también actriz en la presentación d ella obra. La documentación se completa con noticias de prensa. La obra se representará este martes, 26 de septiembre, a las 20:30 en el marco del Festival de Teatro Ciudad de Palencia.

Mercedes Herrero destacó que el problema de los abusos sexuales tiene unas «consecuencias perennes e imborrables para los que los han sufrido», que sucede en la infancia y dentro de la familia, lo que pone de manifiesto la «hipocresía que existe en la sociedad».

La obra tiene mucho de simbólico, según su creadora, con símbolos en el texto y en la puesta en escena, basada en un invernadero donde se descongela un muñeco, en la que han participado dos artistas plásticos, Patxi Vallés y Vesna Bolanca.

Herrera señaló que las función es un «ritual de sanación porque solo lo que se verbaliza sana, tanto al cuerpo que está en escena como al público». Entre los elementos simbólicos de la puesta en escena destaca un muñeco congelado, que se va descongelando a lo largo de la obra, para lo que está presente en todo momento un frigorífico.

La obra genera un impacto en el público, según reconoce Mercedes Herrero. «Desde el primer momento se mira a los ojos del público, a los que se lanzan preguntas directas, a las que se da lugar a que los espectadores las contesten, aunque se internamente».

Herrero destacó que en la función existe «morbo cero», porque no se dan detalles de abusos sexuales. “Solo se escucha un cuerpo sano”. Vallés explicó cómo ha intervenido desde el punto de vista plástico como «hacedor de la creación y el arte en la escena». «Se parte de una idea y de unas palabras y se prueba después con el texto», apostilló.

La obra se ha representado ya en ‘Una flor en la nevera. Ritual de congelación’ llega a Palencia después de representarse en festivales de teatro contemporáneo, como Aguilar de Campoo y Murcia y de programaciones universitarias y vinculadas a la violencia doméstica. «El público sufre al finalizar la obra un proceso de catarsis, de silencio compartido, de respeto y de liberación», matizó. También confía en que la función sirva de acicate para que quien la vea y haya sufrido abusos sexuales en su infancia los revele.

Por último, la directora y actriz destacó que la obra se caracteriza por un lenguaje contemporáneo, claro, urbano y directo, con frasees recogidas de las víctimas entrevistadas y de los medios de comunicación.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos