El juicio por agresión sexual a una joven en una residencia juvenil, visto para sentencia

El edificio de la</p><p> Audiencia Provincial de Palencia. /ANTONIO QUINTERO
El edificio de la</p><p> Audiencia Provincial de Palencia. / ANTONIO QUINTERO

El acusado lo niega y asegura que tampoco le ató a la cama y le grabó con una navaja las palabras 'puta' y 'gorda' en el abdomen y el pecho

El Norte
EL NORTEPalencia

La Audiencia Provincial de Palencia dejó ayer visto para sentencia el juicio contra A. M. P., el joven palentino de 22 años para quien el Ministerio Público pide una pena de 17 años y dos meses de prisión por los delitos de detención ilegal, agresión sexual y lesiones cometidos supuestamente contra una joven de 21 años, M. C. G., procedente de Valdepeñas (Guadalajara), en la residencia juvenil Castilla.

En la jornada de ayer, en la que se retomó la vista oral aplazada tras las sesiones de los pasados días 19 y 20 de marzo, declararon tres testigos por parte del acusado (una joven y un joven, ambos amigos tanto del acusado como de la víctima, así como la profesora donde M. C. G. hacía las prácticas), y otros tres por parte de la víctima (la directora de la residencia juvenil y dos amigas). El fiscal elevó a definitivas sus peticiones, lo mismo que la acusación particular y la popular (que ejerce la Asociación Clara Campoamor), que piden para el acusado una pena global de 26,5 años de cárcel, y la defensa.

Según el escrito de acusación del fiscal, los hechos ocurrieron el 29 de noviembre y el 5 de diciembre de 2015 en una habitación de la residencia de estudiantes. La chica estudiaba en el campus de Palencia y vivía en la residencia, en la que también vivía de forma ocasional el acusado. Al parecer, habían mantenido una relación sentimental que ya había acabado en el momento de los presuntos delitos, que la joven denunció el 16 de enero de 2016, casi dos meses después de que supuestamente comenzaran.

El 29 de noviembre de 2015, los dos jóvenes quedaron para hablar en la habitación del acusado. Según el escrito del fiscal, A. M. P. ató a la chica, le tapó la boca y la cara y la agredió sexualmente, además de escribirle la palabra 'puta' en el vientre con un objeto punzante. «Ese día llegué a la habitación desde Mudá, ella me dijo que me avisaba cuando estuviera disponible para ver una película y pasar la noche juntos. Pedimos unas pizzas para cenar, bajé a recogerlas y no cerré la puerta con llave. No la agarré por las muñecas ni le quité la ropa ni la até, no tenía cuerdas ni bridas. Tampoco la tapé la boca y la cara con un pañuelo y una camiseta, ni le introduje los dedos en la vagina, ni le escribí la palabra 'puta' en el abdomen». Después de ver la película se quedó dormida, yo recogí el ordenador y me metí en la otra cama. Por la mañana, cuando se fue, yo recogí la habitación y bajé a desayunar», aseguró el acusado en su declaración.

En Aguilar y Mudá

Según el escrito del fiscal, el 5 de diciembre, el acusado se personó a primera hora de la mañana en la habitación de la joven en la residencia universitaria y, tras ponerse encima de ella en la cama, le grabó con una navaja la palabra 'gorda' en el pecho. «Ese día estaba en mi domicilio de Mudá, el día antes me fui por la tarde de Palencia y cené con unos amigos en Aguilar. Llegué a Mudá sobre las 4:00 horas, y a las 11:00 horas quedé con un amigo a la puerta de mi casa. Hasta las 16:30 horas no me moví de Mudá», afirmó el acusado al respecto.

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